El tequila, una bebida destilada que se consume en buena parte del mundo, y muchas veces acompañada de sal y limón, es además el trago emblemático de México y tiene su día internacional el 24 de julio.
Se asegura que su origen se remonta al siglo XVI, cuando en los campos de agave azul de la región de Tequila, en el estado de Jalisco, comenzaron a producirlo artesanalmente, aunque se extendió a las zonas de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.
El 24 de julio de 2006, la UNESCO declaró Patrimonio Mundial al paisaje agavero y a las antiguas instalaciones industriales de la localidad de Tequila, en Jalisco, reconociendo su valor cultural, agrícola e histórico, y desde entonces, quedó establecida como el Día Internacional del Tequila.
Cómo se elabora el tequila
Los especialistas dicen que un buen tequila no es un proceso breve, ya que la planta de agave azul requiere entre 8 y 10 años para alcanzar su “madurez óptima”, y recién luego se inicia una cadena de etapas que terminan en una bebida de calidad:












