Hace ya una d�cada que mi Yayi nos dej�. Ten�a 96 a�os y, pr�cticamente, hasta los 90 goz� de una salud de hierro. Y digo goz� en el m�s amplio sentido de la palabra, porque, hasta bien entrados los 80, no renunci� a sus vacaciones en la playa con sus amigas. Amaba viajar y, aunque era castellana de pura cepa, necesitaba estar al lado del mar. Com�a de todo, pero en peque�as cantidades. En su cocina siempre ol�a a sofrito. Jam�s fue al gimnasio, pero no paraba quieta. Crio, junto a mi abuelo Jos� Mar�a, a siete hijos y su medio de transporte habitual fueron sus maravillosas piernas, las m�s bonitas y esbeltas que he visto en mi vida. �"Pero, Yayi, que caminas como Naomi Campbell. �A ver si te vas a caer con ese cruce de piernas que te me gastas!", le sol�a decir. Y ella se mor�a de la risa.

Mi Yayi se acostaba pronto y se levantaba al alba, porque le gustaba ventilar bien la casa a primera hora. Le�a mucho -le fascinaba la novela hist�rica ylas novelas de Miguel Delibes- y era una conversadora fascinante. Como la mayor�a de las mujeres de su generaci�n, no lo tuvo nada f�cil. Perdi� a su padre cuando apenas era un beb� y a su �nico hermano cuando todav�a era muy joven. Tambi�n a su marido, al que amaba con locura, y a un hijo. Desde ni�a, trabaj�, como ella sol�a decir, como una jabata. Y, hasta el d�a que se march�, fue nuestra caporala (as� sol�a llamarme a m�, su primera nieta); fue engranaje que nos manten�a a todos unidos.Sobra decir que me acuerdo de ella todos y cada uno de los d�as de mi vida, pero seguramente ella no podr�a haber imaginado lo presente que est� en mi cabeza ahora que toda la conversaci�n en bienestar gira sobre el mismo tema: la longevidad saludable (healthspan). Hoy, que cient�ficos de todos los �mbitos se afanan por encontrar la f�rmula magistral que nos ayude a vivir muchos a�os sin achaques limitantes, me viene a la cabeza su imagen caminando, a los ochenta y muchos a�os, como la Campbell por el paseo mar�timo de Alicante con uno de sus impecables trajes de chaqueta y pienso que, tal y como aseguran muchos de los expertos a los que tengo la suerte de entrevistar, las cosas son mucho m�s sencillas de lo que nos pensamos y que somos nosotros los que, sin darnos cuenta (o s�), las complicamos.Y eso es, precisamente, lo que, con una diferencia de apenas unos d�as, me contaron el dermat�logo Ricardo Ruiz, fundador de Cl�nica Dermatol�gica Internacional, en la presentaci�n de su libro 'Larga vida a tu piel', o la celeb�rrima ginec�loga estadounidense Jessica Shepherd y el neurocient�fico y especialista en rendimiento cognitivo Emiliano Santarnecchi -director del Laboratorio de Modulaci�n Cerebral de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard-, miembros del nuevo Consejo Cient�fico Asesor de SHA: el estilo de vida es la herramienta m�s poderosa de la que disponemos para alcanzar esa dorada longevidad saludable con la que todos so�amos. Comer sano y rico (porque una cosa no quita la otra); dormir las horas suficientes y con la calidad necesaria para que nuestro organismo pueda recuperarse del desgaste de la jornada; movernos todo lo que podamos y m�s; re�r, amar y ser amados... Esa es la 'p�ldora' que, en realidad, necesitamos todos; la misma que mi Yaya, la de los andares felinos de modelo de pasarela, tomaba sin ella saberlo.�Cu�nto la echo de menos!