La guerra en Oriente Pr�ximo abri� esta semana un nuevo frente al sur del mar Rojo tras el ataque de los hut�es de Yemen a varios petroleros saud�es. Del bloqueo del estrecho de Ormuz al posible cierre del estrecho de Bab el-Mandeb -que se traduce, literalmente, como 'puerta de las lamentaciones' y que representa el paso hacia el golfo de Ad�n, en el oc�ano �ndico- es una nueva etapa de la guerra que describe la situaci�n de los inversores, quienes contemplan c�mo en dos semanas han pasado de celebrar el principio del acuerdo de paz a descontar precios de la energ�a disparados para el pr�ximo invierno. El recrudecimiento del conflicto entre Ir�n, EEUU y dem�s pa�ses implicados en la regi�n se hizo sentir con especial virulencia sobre el precio del barril de petr�leo, que ayer lleg� a dispararse por encima del 6,6% y super� la barrera psicol�gica de los 100 d�lares. Un nivel que no visitaba desde hac�a dos meses y que refleja el estado de nerviosismo actual. Pero no queda ah�. La situaci�n del gas natural europeo es especialmente cr�tica, despu�s de que por meses actuara como la bella durmiente europea. Ayer se llegaron a ver niveles de 64 euros el megavatio/hora, m�ximos de los �ltimos dos a�os y medio y su precio se sit�a ligeramente por debajo, en los 62 euros. Es pr�cticamente el doble que en el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, y triplica los niveles a los que los europeos compraban gas antes de que Rusia invadiera Ucrania tambi�n en un mes de febrero de 2022. Ayer mismo el Banco Central Europeo (BCE) alert� por boca de su presidenta, Christine Lagarde, de la situaci�n cr�tica que atraviesan los precios de la energ�a en Europa. Aunque menor que el mes previo, el IPC de energ�a cerr� junio sobre el 8,5%, frente al 10,6% de mayo. En Fr�ncfort ocupa y preocupa esta situaci�n. El BCE prev�, de hecho, que los precios de la electricidad y el gas, que dice mirar con especial atenci�n, se mantengan elevados hasta la segunda mitad de 2027. "La situaci�n geopol�tica sigue siendo fr�gil tras las �ltimas semanas. Esto podr�a suponer un impacto mayor y m�s prologado sobre sus precios", afirm� Lagarde este jueves. De c�mo evolucione el mercado de las materias primas y su transmisi�n a la econom�a depende, en gran medida, la decisi�n que pueda adoptar el BCE en su pr�xima reuni�n de septiembre, cuando el consenso espera que vuelva a subir los tipos de inter�s otros 25 puntos b�sicos para tratar de dar caza a la inflaci�n, que est� en niveles del 2,8% en la zona euro. Si la situaci�n llegara a cronificarse es probable que las previsiones del organismo salten por los aires. A junio, cuando todav�a no se conoc�a el principio de acuerdo entre Ir�n y EEUU -como tampoco se sab�a que durar�a solo tres semanas-, las proyecciones econ�micas del banco central estimaban precios para el Brent europeo de 97 d�lares a finales de este a�o con un gas sobre los 45,6 euros MGW/hora. Pues bien, el gas cotiza ya un 36% por encima. La buena noticia es que los futuros europeos del crudo, que repuntan desde el 1 de julio cerca del 40%, descuentan precios sobre los 86 d�lares para el mes de diciembre. �Esto que implica? Los inversores estar�an viendo tensiones en el corto plazo, pero conf�an en un desenlace del conflicto en los pr�ximos meses que desatascara el estrecho de Ormuz. Por all� cabe recordar que circula el 20% del suministro del petr�leo y gas natural de todo el mundo. Alemania es el objetivo de todas las miradas. Con una econom�a que no termina de arrancar, su dependencia de ambas materias primas -y especialmente del gas- genera dudas sobre el futuro del pa�s en el corto plazo. Recientemente uno de sus colosos industriales, Volkswagen, anunci� el cierre de cuatro plantas en el pa�s y el despido a nivel global de otros 100.000 trabajadores. Adem�s, el mercado espera como agua de mayo que, de facto, pona en marcha la locomotora europea con el plan de inversiones que anunci� a bombo y platillo hace m�s de un a�o con medio bill�n de euros comprometidos para modernizar el pa�s e invertir en infraestructuras y defensa. Seg�n los �ltimos datos hechos p�blicos por el Gobierno de coalici�n liderado por el canciller Friedrich Merz hasta abril se hab�an ejecutado unos 11.000 millones de euros de los 40.000 millones asignados para 2026, menos de un tercio del total. El a�o pasado sucedi� algo similar, con un desembolso de 24.000 millones de euros, el 64% del objetivo previsto. La guerra de Ir�n ha sido un contratiempo muy importante para su econom�a, con una fuerte dependencia energ�tica del exterior y con una industria afectada por la inflaci�n y los cortes de la cadena de suministro. Desde Banca March, sus analistas ponen el foco sobre el precio de la electricidad que "ser� especialmente relevante para valorar el alcance de las presiones inflacionistas en la Eurozona. Hasta la fecha, el precio de la energ�a el�ctrica en Alemania acumula un incremento del 37% desde el inicio del conflicto, una subida significativa pero todav�a muy alejada de los niveles registrados tras la invasi�n de Ucrania, cuando lleg� a dispararse un 263% durante los cinco meses posteriores", comentan.Entre tanto, las bolsas ayer cerraron con desplomes algo superiores al 1%, moderados, mientras el �ndice del miedo se lleg� a disparar m�s del 20%. El VIX de la bolsa estadounidense lleg� a superar los 20 puntos, m�ximos de la segunda semana de junio, antes de que el mercado conociera la firma del MoU, ese 'Memorandum of Understanding' entre Ir�n y EEUU que hoy queda tan lejos. El equilibrio de las econom�as occidentales es tan delicado que mientras un ojo vigila las materias primas y las bolsas, el otro observa con preocupaci�n el mercado de deuda donde pa�ses como EEUU y Francia est�n en el ojo del hurac�n. Ayer el bono americano a diez a�os sigui� escalando posiciones, con una rentabilidad que apunta hacia el 4,7%. Son m�ximos de enero de 2025, cuando Donald Trump asumi� oficialmente la presidencia del pa�s. El bono a 30 a�os permanece sistem�ticamente por encima del 5% ante las ventas continuas de los inversores que buscan refugio en otra parte. El bono de Francia, sobre el 4%, preocupa teniendo en cuenta que es una zona que no visitaba desde la gran crisis de deuda de la zona euro, all� por 2012. Este mismo mi�rcoles el primer ministro galo, S�bastien Lecornu, reconoc�a que la situaci�n no solo era "grave", sino "preocupante" incluso teniendo en cuenta que la deuda francesa es la tercera m�s alta de la Eurozona (en comparaci�n con el PIB) por delante de Grecia e Italia, con el segundo mayor d�ficit p�blico de la UE en 5,1%.