Hace poco presenté el examen DP-800: Developing AI-Enabled Database Solutions, la certificación de Microsoft enfocada en el desarrollo de soluciones SQL potenciadas con la famosa inteligencia artificial.

Sí, es ese examen que Microsoft lanzó recientemente y que todavía es relativamente nuevo dentro de su catálogo de certificaciones. — Pero ¡ey! ¿Quién soy yo para no aceptar un nuevo reto? Y este examen sí que lo fue —. Está diseñado para validar conocimientos sobre SQL Server, Azure SQL y hasta Microsoft Fabric SQL Database, todo esto mezclando e incorporando la IA como una capacidad dentro del ecosistema SQL.

En mi caso, no obtuve el resultado que esperaba —no les voy a mentir, estaba muy nervioso durante el examen—. Sin embargo, cada examen que presento me deja una enseñanza, y este no fue la excepción.

Así que, por eso, quiero compartir con ustedes algunos de los temas que más me impactaron, qué retos se pueden presentar al momento de afrontar el examen y qué recomiendo estudiar si están pensando en presentarlo. Claro está, todo desde mi experiencia.

Empezaré por explicarles cuál fue mi principal motivación para presentarme a este examen. La verdad es que soy un apasionado de los datos: he llegado a dominar herramientas de Microsoft como Power Automate y Power BI, e incluso he trabajado con otros entornos como Python o incluso Google. Pero, sin duda, mi lenguaje favorito dentro de todo este mundo de los datos es el Structured Query Language —los amigos le dicen SQL—. Tal vez sea por su estructura fácil de entender y bien definida, o por su enorme capacidad, pero escribir queries en SQL, estructurar tablas y modelar bases de datos es algo que realmente me encanta. Por eso, cuando escuché que Microsoft iba a lanzar, en versión beta, una certificación enfocada en conocimientos de SQL, no me lo pensé dos veces y programé mi examen con casi un mes de anticipación.