TribunalesGRAN MADRID accede a una carta enviada por el homicida desde prisi�n a un amigoC�sar Rom�n, m�s conocido como el Rey del Cachopo, durante su juicio por asesinar a su ex novia Heidi.Actualizado Viernes,

julio

01:05Salt� de las p�ginas de gastronom�a a las cr�nicas de sucesos, protagonizando uno de los cr�menes m�s estremecedores de la �ltima d�cada. Era la noche del 5 de agosto de 2018 cuando, en un piso de Vallecas, C�sar Rom�n -al que todo el mundo conoc�a por entonces como el Rey del Cachopo-, asesin� a su novia, Heidi Paz, hondure�a de 24 a�os. No contento con eso, descuartiz� el cad�ver para dificultar su identificaci�n y ocultar el homicidio. Jam�s se encontraron ni la cabeza ni las extremidades, pero el torso de la v�ctima, que acab� en una maleta, ser�a descubierto d�as despu�s por la Polic�a en una nave que �l hab�a alquilado previamente.Por entonces, Rom�n hab�a huido, instal�ndose en Zaragoza donde ser�a descubierto y detenido meses m�s tarde. Finalmente fue condenado a 15 a�os de c�rcel por el homicidio, con las agravantes de parentesco y g�nero. Desde la prisi�n de Alcal� Meco ha mantenido comunicaci�n con algunos amigos que se interesaron "por su salud mental", carte�ndose con ellos cada pocos meses. En una de las misivas m�s recientes que ha enviado, fechada a 10 de julio y a la que ha tenido acceso este diario, el Rey del Cachopo no esquiva su pasado, asegurando que "hay cosas irreparables". Pese a ello, escribe que intentar� "reparar el da�o causado" ya que "se lo deb�a a Heidi y a su familia".Su idea pasa por aumentar el importe de responsabilidad civil que debe abonar a los hijos de su v�ctima, en un principio de 142.229 euros a cada uno, ya que "tienen necesidades y m�s sin su madre". Esto lo est� consiguiendo, dice, gracias a un trabajo en los talleres de PVC del centro penitenciario, que tambi�n le permite pagar de forma completa la pensi�n de alimentos de su hija.En la carta, adem�s, habla de una conversi�n sufrida gracias a la fe. "Me bautic� con la Iglesia Evang�lica, acudo al culto y ese contacto con Dios a trav�s de la oraci�n me ayuda mucho a ver la vida con otro prisma", expone, para acto seguido deslizar que est� cerca de terminar el grado de Derecho en prisi�n. Le quedan pocas materias y un Trabajo de Fin de Grado que lo centrar�, precisamente, en la autorresponsabilizaci�n y la Justicia Restaurativa desde la �ptica del victimario. Espera terminar la titulaci�n a finales de este a�o o principios del siguiente y, cuando salga, ejercer como "mediador en el campo del Derecho civil, mercantil, consumo, familia, penal y penitenciario"."Estoy a la espera de que la Audiencia Provincial me abra la lata (como decimos al primer permiso), porque aqu� no se atreven a asumir esa responsabilidad", dice el Rey del Cachopo, quien este diciembre cumplir� la mitad de su condena, reconociendo que "el tiempo ahora es m�s ligero que antes". "Lo �nico que me preocupa seriamente es que mi hija acaba de cumplir 17 a�os y llevo sin poder hablar con ella desde que ten�a nueve... Desconozco c�mo todo esto la habr� afectado en su evoluci�n personal y ya tengo serias dudas de si alg�n d�a podr� recuperar mi relaci�n con ella, pero es mi responsabilidad intentarlo".La misiva termina con Rom�n confesando que, desde dentro de Alcal� Meco, ha vuelto a encontrar el amor. Se llama Mar, llevan a�o y medio juntos, y ya hasta tienen planes de futuro. "Es una chica incre�ble que me ha dado mucha fuerza y ha llenado de ilusi�n y de color mi existencia. Ya solo me falta que me dejen salir", concluye.