Donald Trump firma un inédito acuerdo nuclear con Arabia Saudita que podría permitir al reino enriquecer uranio. Según expertos citados por medios estadounidenses, la decisión calienta la tensión sobre la proliferación atómica y crea una situación desestabilizadora en plena guerra en Irán por el supuesto programa nuclear iraní.

El acuerdo con un país que manifestó su deseo de obtener un arma nuclear añade incertidumbre a la región: el Congreso de EE.U.U dispone de 90 días para pronunciarse sobre el pacto.

En un comunicado emitido este miércoles, el Departamento de Energía de Estados Unidos informó de que su secretario, Chris Wright, y su homólogo saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron un acuerdo de cooperación nuclear pacífica, junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias.

Según Trump, con el acuerdo “¡no habrá enriquecimiento de material!”, ya que, dice el presidente de EE.UU., “se limita exclusivamente a usos no militares, similares a los que ya tienen Irán, los Emiratos Árabes Unidos y otros países”. Además, según Trump, el acuerdo “está totalmente condicionado a que Arabia Saudita se adhiera a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham”, de normalización de relaciones con Israel. Y añade: “Estados Unidos no se opone a las instalaciones nucleares civiles (sin enriquecimiento)”.