La administración de Donald Trump anunció un amplio acuerdo nuclear con Arabia Saudita que podría llevar al reino árabe a enriquecer su propio combustible para reactores, una concesión que rompe restricciones que Estados Unidos impuso durante décadas y que reactiva el temor a una carrera armamentística en Medio Oriente.La noticia, según consignó The New York Times, sorprendió a Israel y encendió la oposición de legisladores estadounidenses, tanto de demócratas como republicanos.El pacto se firmó bajo la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica de Estados Unidos, el marco jurídicamente vinculante que fija las obligaciones de no proliferación en la cooperación nuclear.El príncipe saudita, Mohammed bin Salman Al Saud. Foto: Archivo Johanna Geron Pero, el problema estaría en la información omitida en el acuerdo. Según indicaron dos fuentes a Reuters, el texto no incluye el “estándar de oro” que prohíbe a Arabia Saudita enriquecer uranio y procesar combustible atómico gastado, las dos vías que permiten obtener material para el desarrollo de una ojiva, ni un “protocolo adicional” de supervisión internacional reforzada.De acuerdo con The New York Times, para cerrar el acuerdo con el príncipe heredero Mohammed bin Salman Al Saud, el líder de facto del país de 40 años, Trump tuvo que aceptar condiciones que podrían limitar el acceso de los inspectores internacionales a cualquier instalación en el país que consideren que podría servir como vía para desviar combustible a proyectos armamentísticos.Además, el inquilino de la Casa Blanca habría accedido a que, tras un estudio conjunto con Arabia Saudita sobre la viabilidad económica de la producción de combustible nuclear, se podría permitir a los sauditas enriquecer uranio o reprocesar plutonio en su territorio.Así, las condiciones del acuerdo difieren con los precedentes similares. En su pacto con Emiratos Árabes Unidos, en vigor desde 2009, Abu Dhabi aceptó inspecciones rigurosas y renunció a producir su propio combustible, lo que eliminó la infraestructura para fabricar un arma. Ese acuerdo se convirtió en el referente de la no proliferación, y con Riad Trump se aparta de esas restricciones.La garantía de RubioEl secretario de Estado, Marco Rubio, evitó confirmar el pacto ante los periodistas que lo acompañaban en Manila. “Quizás hoy mismo, cuando Washington despierte, haya un anuncio”, dijo. “Les prometo que lo sabrán”. Y, consultado por el riesgo de desarrollo de un programa armamentístico saudita, respondió que “basta con decir que Estados Unidos no va a llegar a ningún acuerdo con ningún país del mundo que conlleve el riesgo de proliferación”.El secretario de Estado, Marco Rubio. Foto: Archivo Sin embargo, el cuestionamiento se basa en las propias declaraciones del país árabe. El príncipe Mohammed ha prometido que construirá armas nucleares si Irán lo hace, y llegó a afirmar en una entrevista que lo haría “sin duda alguna”.El reino, que posee reservas de mineral de uranio, anunció en enero de 2025 que enriquecería uranio para producir combustible eléctrico. Sin garantías estrictas, según los analistas consultados por Reuters, esa capacidad podría emplearse para obtener uranio altamente enriquecido, apto para material fisionable.Con esto, la coherencia de Washington queda en entredicho, porque una de las justificaciones de su guerra contra Irán este año fue la negativa de Teherán a renunciar a su propio enriquecimiento.Israel tomado por sorpresaEl anuncio habría tomado por sorpresa a Israel, que mantiene un programa secreto de armas nucleares y un reactor de investigación público, apuntó el New York Times.La administración de Joe Biden había condicionado el acceso saudita a la tecnología estadounidense a que Riad estableciera relaciones diplomáticas con Israel, uno de los principales objetivos del premier israelí, Benjamin Netanyahu.Sin embargo, Trump se desvinculó de ambos asuntos y avanzó con un acuerdo que, según el diario estadounidense, parece obviar por completo a Israel. Los analistas advierten que podría alentar a otros países, como Turquía, a desarrollar sus propios programas de enriquecimiento, y la oposición israelí lo leyó como una nueva señal del deterioro de la influencia del país en Washington.יש מי שסבורים שהכנסה מבוקרת של גרעין אזרחי לסעודיה היא סיכון ביטחוני שניתן לקחת - ויש מי שסבור שזה עלול להיות פתח מסוכן למירוץ אזורי לגרעין.אבל אין אף איש ביטחון שיגיד שהכנסת גרעין אזרחי לסעודיה בלי לשלב את המהלך כחלק מבניית ברית אזורית מתונה היא צעד שטוב לביטחון ישראל.הבוקר…— בני גנץ - Benny Gantz (@gantzbe) July 22, 2026
El pacto Washington-Riad que abre la puerta al enriquecimiento de uranio y enciende alarmas sobre la seguridad en Medio Oriente - La Tercera
La administración Trump firmó con Arabia Saudita un acuerdo de cooperación atómica sin el veto al enriquecimiento que Washington exigió a otros socios del Golfo. Ante esto, legisladores estadounidenses y funcionarios israelíes advierten que el reino podría usar un programa civil para acercarse a la producción de una ojiva nuclear.










