La Policía investiga qué sucedía en el inmueble. (El Diario)La investigación por el hallazgo de tres fosas clandestinas en la ciudad ecuatoriana de Portoviejo, en la provincia costera de Manabí, ha cambiado de dirección. Lo que comenzó con el descubrimiento de restos humanos enterrados en un terreno del sector de El Florón 4 ahora se concentra en una vivienda abandonada que, según las primeras hipótesis de la Policía, habría sido utilizada por una organización criminal para retener, torturar y asesinar a sus víctimas antes de ocultar sus cuerpos bajo tierra.El caso se originó tras una alerta de moradores que reportaron movimientos y elementos sospechosos en un predio de ese sector de la capital de la provincia. Al ingresar al lugar, los agentes localizaron tres fosas clandestinas con restos óseos humanos, un hallazgo que activó un amplio operativo de Criminalística, Medicina Legal y Fiscalía para preservar la escena y recuperar todas las evidencias posibles.PUBLICIDADSin embargo, conforme avanzaron las inspecciones, la atención de los investigadores se desplazó hacia una construcción ubicada a pocos metros de los enterramientos. Se trata de una vivienda de caña aparentemente abandonada donde los peritos encontraron manchas de sangre y otros indicios biológicos que ahora serán sometidos a análisis de laboratorio para determinar si guardan relación con las personas cuyos restos fueron encontrados en el terreno.Manabí se ha convertido en un hub del crimen organizado. EFE/ Ariel Ochoa
Casa del horror en Ecuador: investigan si una vivienda fue utilizada para torturar, asesinar y desaparecer personas
El hallazgo de tres fosas clandestinas con restos humanos en Portoviejo llevó a la Policía y a la Fiscalía a centrar la investigación en un inmueble que operaba como un posible centro de cautiverio











