La consellera de Economía y Finanzas de la Generalitat, Alícia Romero, ha explicado que la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) afloró 333 millones de euros de fraude fiscal en 2025, un 13% más que en el año anterior.Lo ha dicho este jueves en una rueda de prensa junto al secretario de Hacienda, Antoni Fernández, en la que ha añadido que el 96% del importe se concentra en los impuestos de Sucesiones y Donaciones (136,7 millones de euros), Patrimonio (101,6 millones) y Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados (81,4 millones).

El año pasado fue el segundo ejercicio con un mayor volumen de capital defraudado aflorado, tras 2021, cuando se descubrieron 338 millones de euros.

Romero ha explicado que el aumento interanual se debe al aumento de los recursos de la ATC: "No es que haya más fraude, es que somos más capaces de detectar más".

Además, ha subrayado la importancia de reducir la brecha fiscal, es decir, la diferencia entre lo que se debería recaudar y lo que se recauda, que en 2014 era del 21,5% y en 2022, del 11,6%.

Durante el año pasado, se realizaron 24 liquidaciones por deslocalizaciones falsas —16 a otras comunidades autónomas y ocho en el extranjero—que han permitido levantar 6,5 millones de euros, y ocho liquidaciones de bienes activos situados en el extranjero y no declarados, que han levantado 1,2 millones.