El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA demostró que nuestro planeta no gira a un ritmo perfectamente uniforme. A través de datos satelitales constató que la Tierra experimenta fluctuaciones milimétricas en su velocidad de rotación y ligeras desviaciones del eje terrestre, fenómeno denominado como ‘oscilación polar’. Es el desplazamiento de los polos celestes respecto a los geográficos. Aunque dichas variaciones sean ínfimas, como unos milisegundos en la duración del día, evidencian el impacto de fuerzas naturales y del propio cambio climático. Las corrientes oceánicas, el protagonista menos visible del cambió climático

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Las investigaciones de la NASA sostienen que lejos de ser una anomalía astronómica aislada, revelan que la propia actividad humana y la redistribución masiva de agua en la superficie terrestre están alterando de forma infrenable la forma en que el mundo rota sobre la línea de los polos. Qué dice la NASA sobre el cambio en la rotación de la Tierra Los análisis geotécnicos e hidrológicos confirman que la reorentación de agua subterránea por extracción masiva y la pérdida de masa glaciar han cobrado un protagonismo inédito. La agencia espacial estadounidense identificó tres fuerzas principales que están alterando la forma en que el planeta gira sobre su propio eje. ¿Cuáles son? Los 3 factores claves que dictan el ritmo de rotación de la Tierra y la influencia del cambio climático 1. El derretimiento de los polos y el "efecto patinadora" El acelerado deshielo de los glaciares y de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida libera gigatóneladas de agua dulce hacia los océanos. Esta agua se redistribuye hacia las latitudes ecuatoriales.Al desplazarse la masa de agua desde los polos hacia la cintura ecuatorial del planeta, la rotación de la Tierra se ralentiza, alargando paulatinamente la duración de los días. Los glaciares suizos se derriten a un ritmo alarmante por el calor extremo en Europa 2. La fricción de la atmósfera y los patrones de viento La atmósfera no es un elemento pasivo; está acoplada mecánicamente a la corteza terrestre. Fenómenos climáticos de gran escala como El Niño o los cambios en las corrientes en chorro modifican los patrones de presión y la fuerza de los vientos globales. El científico atmosférico parte de investigaciones financiadas por la NASA, David Salstein, explicó que “las variaciones en la atmósfera, específicamente en al presión atmosférica global y los movimientos de los vientos, que pueden estar relacionadas con señales climáticas como El Niño, son los suficientemente fuertes como para que su efecto se observe directamente en la señal de rotación de la Tierra. Los efectos adversos de El Niño y su incidenci en la velocidad de rotación de la Tierra Cuando los vientos del oeste se intensifican, "empujan" a la Tierra en la dirección de su giro, acelerando o frenando su rotación en escalas de tiempo que van desde días hasta estaciones enteras. La NASA detectó una "mancha fría" en Groenlandia: el debilitamiento de la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico “Las mayores causas de variación en la velocidad de rotación son los cambios en los vientos, particularmente en las corrientes en chorro, que pueden explicar hasta el 90 % de los cambios de corta duración en la longitud del día”, afirmó el experto del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, Richard Gross. 3. Dinámica del núcleo terrestre y fricción de las mareas En escalas de tiempo geológicas, la atracción gravitacional de la Luna genera una fricción de marea constante que frena gradualmente a la Tierra a razón de unos 1.5 a dos milisegundos por siglo. La Tierra redujo su velocidad por la acción humana, según un estudio de la NASA A esto se le suman los movimientos fluidos del núcleo externo de hierro y níquel líquido, cuyos cambios en el campo magnético y la masa interna redistribuyen la energía rotacional de adentro hacia afuera en ciclos plurianuales. El deshielo de los polos, la pérdida de agua subterránea y el aumento del nivel del mar redistribuyen la masa del planeta señalaron desde la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, lo que impacta en su velocidad de rotación. Cuando se desplaza hacia zonas más cercanas al ecuador, la Tierra gira un poco más lento. PM/fl