La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto coto a las infracciones en redes sociales sancionando a tres de los creadores de contenido más seguidos de España. Los expedientes resueltos por el regulador declaran infracciones graves del artículo 158.31 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, apuntando directamente a malas prácticas en plataformas como YouTube, X, Facebook o Instagram. Esta primera ronda de sanciones llega apenas unos días después de que el organismo formalizara la contratación por 40.000 euros de una empresa externa para rastrear la actividad de youtubers e instagramers, con el objetivo de vigilar con lupa un ecosistema de talentos digitales que, según estudios recientes, ya mueve 245 millones de euros anuales en inversión publicitaria en nuestro país. Las resoluciones, que fueron aprobadas por la Sala de Supervisión Regulatoria el pasado 18 de junio, afectan a tres grandes figuras del panorama digital. Por un lado, Ibai Llanos (@IbaiLlanos), gran exponente de la industria del streaming, ha recibido una multa de 710 euros (reducida a 568 por pago anticipado). La CNMC considera acreditado que el creador vasco incorporó una marca de bebida durante la presentación de artistas de 'La Velada' a través de varios vídeos en X, sin señalizar de forma clara la diferencia entre el contenido editorial y la comunicación comercial. Por otro lado, Jordi Wild (@ElRinconDeGiorgio y @dwt_fighting) ha sido sancionado con 1.543,44 euros. Su expediente castiga la falta de protección a los menores en los combates de contacto extremo emitidos en YouTube durante el Dogfight Wild Tournament. La institución señala que estos vídeos debían haber incluido una advertencia adecuada y haber activado las restricciones de edad para permitir el funcionamiento del control parental, un tema cada vez más vigilado ante las recientes iniciativas europeas para proteger a los menores en el mundo mediático. Finalmente, Nachter (@Nachter) ha sido multado con 1.779,94 euros (reducidos a 1.067,96 euros) por la difusión de acción publicitaria sobre "antigripales" sin respetar los estrictos requisitos del sector farmacéutico, diseñados para evitar engaños en materia de salud. El fin del "todo vale" en las redes A raíz de estos expedientes, la CNMC ha querido clarificar las reglas del juego exigiendo a los creadores de contenido que abandonen la idea de que aquí hay que vender a toda costa y actúen con diligencia profesional. La normativa exige que si el contenido tiene una finalidad comercial, el espectador tiene derecho a saberlo sin ambigüedades. Ya no sirve con esconder la palabra "publicidad" en la caja de descripción del vídeo, ni utilizar expresiones difusas como "embajador de marca"; las advertencias deben estar sobreimpresionadas y claramente visibles en la pantalla, independientemente de si se difunden en YouTube o en plataformas como TikTok. Además, el regulador advierte de que un contenido adquiere carácter publicitario si promociona un producto, incluso aunque el creador no haya recibido un pago dinerario directo. Esta profesionalización del formato publicitario es algo que ya asumen las agencias de representación para evitar que los creadores se enfrenten a una dura crisis de reputación por promocionar, por ejemplo, complementos alimenticios o medicamentos con declaraciones no autorizadas para la salud, algo totalmente prohibido por la ley. Una lupa sobre 1.600 grandes creadores Pese a la contundencia de las multas, no todos los influencers están bajo la lupa de esta estricta normativa. Únicamente están sujetos aquellos catalogados legalmente como Usuarios de Especial Relevancia (UER) bajo el paraguas de la Ley General de Comunicación Audiovisual. Según los cálculos de la propia institución, en España hay más de 1.600 creadores que podrían encajar en esta lista. Para ser considerado UER, el creador debe cumplir simultáneamente tres requisitos: atesorar un millón o más de seguidores en una cuenta (o dos millones en varias), publicar al menos 24 vídeos en el último año y, lo más importante, ingresar un mínimo de 300.000 euros anuales de facturación. Con el objetivo de garantizar entornos digitales más seguros, el regulador ha habilitado un formulario para que los ciudadanos puedan denunciar el contenido inapropiado. Las quejas pueden abarcar tanto infracciones publicitarias, como promoción encubierta o anuncios de alcohol dirigidos a menores, como vulneraciones en la protección infantil relacionadas con pornografía o violencia gratuita. El organismo recomienda registrar estas reclamaciones utilizando un certificado digital para poder hacer un seguimiento del procedimiento sancionador, aunque recuerda que las denuncias basadas puramente en el "mal gusto" o carentes de datos concretos serán desestimadas de inmediato. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto coto a las infracciones en redes sociales sancionando a tres de los creadores de contenido más seguidos de España. Los expedientes resueltos por el regulador declaran infracciones graves del artículo 158.31 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, apuntando directamente a malas prácticas en plataformas como YouTube, X, Facebook o Instagram. Esta primera ronda de sanciones llega apenas unos días después de que el organismo formalizara la contratación por 40.000 euros de una empresa externa para rastrear la actividad de youtubers e instagramers, con el objetivo de vigilar con lupa un ecosistema de talentos digitales que, según estudios recientes, ya mueve 245 millones de euros anuales en inversión publicitaria en nuestro país.
La CNMC multa a Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter: así es la 'caza' al influencer que incumple la Ley Audiovisual
Competencia sanciona a los tres creadores de contenido por no señalizar correctamente la publicidad, promocionar medicamentos y emitir contenido extremo sin control parental








