La m�sica urbana y los ritmos reguetoneros han arrasado a lo largo de dos d�as en el Festival Infierno en Salobre�a (Granada), impulsado por el sello La Vendici�n, en el que participa el artista granadino Yung Beef. Pero el fin de fiesta estaba reservado para todo un icono del breakbeat, DJ Karpin, el DJ que se hizo viral antes de que existieran las redes sociales, el DJ que se pod�a ver en el top manta antes incluso de sacar ning�n disco. Este verano, festivales de todo pelaje tiran de �l para que ponga el broche final. Y �l, encantado, aunque eso de tener una sesi�n a altas horas de la madrugada... "Yo soy m�s de levantarme pronto y a las 12, acostado", se disculpa.M�s en su salsa que en el Festival Infierno estuvo la semana pasada cuando pinch� en la Plaza de Espa�a tras el concierto de The Prodigy en el Ic�nica Santaluc�a Sevilla Fest. "Es un sue�o. Cuando empec� estaba todo el d�a escuchando a este grupo", explica. Y, por fin, pudo verlo en directo en su ciudad natal. La banda brit�nica, surgida en los a�os 90 directamente del coraz�n de la cultura rave clandestina, desat� el apoteosis en la hist�rica plaza sevillana proyectada por el arquitecto An�bal Gonz�lez para la Exposici�n Iberoamericana de 1929, que ha sido, adem�s, plat� de cl�sicos del cine.Miles de cuerpos danzando al son, primero de The Prodigy, y horas despu�s y hasta bien entrada la madrugada de DJ Karpin, que aviv� la furia breakbeat entre un p�blico con much�simas ganas de fiesta. Todos bailando los ritmos sincopados y rotos de este g�nero de la m�sica electr�nica que se convirti� en un fen�meno cultural en Andaluc�a en los a�os 90 y principios de los 2000, cuando la autov�a A-92 conectaba las mejores raves/fiestas/afters, desde Loja, en Granada, pasando por M�laga y Sevilla. En muchas de ellas estuvo el joven DJ Karpin. "S�, yo he sido de muy dif�cil recogida. Cuando empezaba en esto, pinchaba en discotecas y, al acabar, siempre dec�a �a d�nde vamos ahora?", recuerda.Y sin tiempo para recuperar el aliento, DJ Karpin figura en el cartel de un festival m�tico de la m�sica electr�nica: el que se organiza cada a�o en el desierto de los Monegros, en Fraga (Huesca). Ser� este fin de semana, con un non stop de 22 horas seguidas ante 50.000 personas con m�s de 120 artistas, entre los que se incluyen grandes figuras mundiales del techno, house, hardstyle y drum & bass, como Richie Hawtin, Amelie Lens, Joseph Capriati o Klangkuenstler.Pero antes de ser uno de los DJ m�s solicitados y acumular 60 bolos este a�o, Karpin ha sufrido tambi�n una larga traves�a en el desierto, trabajando de camarero y con una carretilla elevadora Fenwick. La historia de Andr�s Valent�n R�os (Sevilla, 1983) es loqu�sima. "Yo tendr�a unos 15 o 16 a�os y un d�a, cuando estaba de botellona con mis amigos, me qued� flipado cuando el coche de al lado ten�a a todo volumen uno de mis temas". �Pero c�mo era posible? �l andaba enredando con la m�sica, baj�ndosela a trav�s del Napster, que se quedaba pillado cada vez que alguien llamaba por tel�fono y se ocupaba la l�nea con la que se descargaban los audios.Para darse a conocer, colg� algunos de sus temas en una plataforma gratuita en internet y aquello corri� como la p�lvora. Fue hace m�s de dos d�cadas, cuando se coron� con Arma la vida. Ahora, cada vez que pincha, se la reclaman, "lo mismo que a Alejandro Sanz le piden Coraz�n part�o", bromea. En sus sesiones siempre cae. Pero se oyen diferentes variantes, seg�n est� rompiendo la fiesta. "Tengo 20.000 versiones de Arma la vida. La pongo desde una parte que la gente no espera y luego pincho la original. Ese rollo y esos cambios gustan mucho"."Lo que no me pod�a imaginar es que me iba a hacer viral sin redes sociales hace m�s de 20 a�os", resume DJ Karpin sobre sus momentos de gloria, cuando se convirti� en un icono en los ambientes del breakbeat de Sevilla, siendo todav�a menor de edad. "Yo cre�a que mi carrera iba a ser la de hace 25 a�os, pero mi momento es este. Todos los batacazos, los diez a�os de camarero, de calle y de espabilarme me han tra�do hasta aqu�", cuenta orgulloso.Todo lo aprendido en estos a�os le sirve. "Tengo mucha calle desde los 16 a�os y en esta segunda vuelta, todav�a m�s. Eso hace que la gente conecte m�s conmigo. Y los promotores saben que vendo tickets porque el p�blico quiere verme y, claro, cuentan conmigo", afirma. Pese al �xito en el mundillo, ni se le sube a la cabeza ni se monta el cuento de la lechera. "Ahora, soy aut�nomo y a facturar hasta que se acabe. Y cuando termine, inventaremos otra cosa. Esperemos que para entonces tenga lo suficiente para comprar un terreno y ponerlo de Airbnb". Sonrisa guasona.En los inicios de su carrera, baraj� llamarse DJ Tres Mil Viviendas, como el barrio de Sevilla en el que se crio y creci�, uno de los m�s pobres y desfavorecidos de Espa�a. "Si me hubiera puesto ese nombre, lo mismo no me hago viral... o s�... nunca se sabe". Ahora reside en Bellavista, tiene pareja y una hija que adora.En la Feria de AbrilA la viralidad de sus inicios se ha unido otra m�s reciente. En la pasada Feria de Abril DJ Karpin protagoniz� uno de los momentos que m�s clic acumulan en el universo virtual. Estuvo pinchando en el puesto de gofres Belinda que se instala cada a�o en la zona de las atracciones o "cacharritos", m�s conocida en Sevilla como la calle del Infierno. All�, cientos de j�venes vestidas de gitana y chavales de traje oscuro, que seguro se hab�an hartado de bailar sevillanas en las casetas de sus padres, se lanzaron a pegar botes y patadas, al m�s puro estilo breakbeat, bajo la batuta de DJ Karpin.Tal fue el �xito que a DJ Karpin todav�a le preguntan sus seguidores en las redes sociales si ir� a pinchar a los puestos de gofres que se instalan en otras ciudades en las que se celebran ferias y verbenas. "No, no, eso fue solo en Sevilla". La conexi�n con el puesto sevillano viene porque Karpin estuvo pinchando en la boda del due�o, uno de sus m�s fieles seguidores, que no dud� en apartar los botes de Nutella para colocar la mesa de mezclas de su �dolo del breakbeat.Tambi�n se hizo viral el v�deo de la cabalgata de los Reyes Magos del barrio de Su Eminencia, en Sevilla, de los dos �ltimos a�os, en las que DJ Karpin pinch� en la carroza de los piratas que cerraba la comitiva. Ah� bailaron ni�os y mayores, adem�s de los pajes del cortejo real. "Me pegu� una semana subiendo seguidores en las redes sociales de cien en cien tras la cabalgata".Tragedia en la fiestaPero entre la viralidad de sus inicios y las m�s recientes de la Feria y la cabalgata, hubo un largo periodo en el que Andr�s Valent�n R�os estuvo alejado de la m�sica porque el fen�meno del breakbeat se vino abajo tras las muertes de dos j�venes en 2002 por consumo de �xtasis en una macrofiesta de electr�nica en Palacio de Deportes Mart�n Carpena de M�laga.A partir de ah�, hubo redadas y toda la m�sica electr�nica qued� bajo sospecha. Las contrataciones de DJ cayeron en picado y las salas que los programaban ten�an a sus puertas redadas policiales un fin de semana s� y otro tambi�n. Hasta los ayuntamientos dejaron de contar con los disc jockeys que animaban las casetas municipales durante las ferias."Entr� el reguet�n y otras m�sicas y vetaron un poco esto. El p�blico siempre ha sido variopinto: cordones de oro, botines de muelles, ropa ancha de raperos... Antes hab�a muchos malandros, gente de la calle que ten�a mucha maldad. No era el p�blico de ahora, que est� much�simo m�s tranquilo. Entre los chavales de ahora hay m�s buen rollo: se graban con el TikTok y se fuman su v�per", detalla.Cuando dejaron de contratarlo como DJ, Andr�s Valent�n Ramos comenz� a trabajar en todo lo que le sal�a. Su resurrecci�n para la m�sica se produjo, precisamente, porque un cliente del bar en el que echaba la jornada lo reconoci�. "Me pidi� que pinchara en su boda. La hice entera, poniendo hasta reguet�n", que no es, ni mucho menos, su estilo preferido. "Colgaron dos o tres v�deos y me llamaron para una fiesta, para otra boda... Empez� a salirme mucho trabajo". En 2014, "me llamaron para una fiesta, la Bass Pool Party, y pegu� un pepinazo".Fue la segunda etapa del breakbeat, la resurrecci�n de un g�nero maldito. "Yo llegu� tarde, porque en 2008 y 2009 ya hab�a fiestas. En 2016 y 2017 estuve haciendo bodas, cada vez m�s. Me llaman y me dicen 'eres mi infancia'. Su Barrio S�samo. Me paran y me comentan la ilusi�n que les hace". As� hasta que lleg� la pandemia. "Y digo, �hostia, vaya tela!, ahora estaba yo medio bien". Pero afortunadamente, el encierro lo coloc� en un escaparate que lo catapult� fuera de las fronteras sevillanas.De sus sesiones han disfrutado ya dos generaciones. "S�, padres que tienen 40 o 42 a�os y chavales de 20 a�os o menos porque a m� me sigue en TikTok gente de esa edad que no tiene a�os como para conocerme de mis primeros a�os. Me he cargado dos generaciones", bromea. Y as� fue en uno de los bolos m�s m�ticos que DJ Karpin ha tenido este verano en la Plaza de Espa�a tras el concierto de The Prodigy. Con familias unidas por los ritmos rotos de su breakbeat. Por los siglos de los siglos.