M+.- El vuelo duró menos de nueve minutos; los dos motores del lado derecho perdieron potencia en rápida sucesión mientras el Douglas DC-4 realizaba su ascenso inicial desde San Juan, Puerto Rico, en ruta a Nueva York.El piloto del Pan American Clipper Endeavor no tuvo otra opción que acuatizar el avión. Los 69 pasajeros y miembros de la tripulación sobrevivieron al choque inicial el 11 de abril de 1952, pero el pánico y la confusión se desataron en los pocos y preciosos minutos posteriores al amerizaje.La sección de la cola del avión se desprendió y el fuselaje se hundió, un accidente que cobró 52 vidas y se convirtió en un catalizador para las instrucciones y procedimientos de seguridad de las aerolíneas para las generaciones venideras.Durante casi tres cuartos de siglo, los restos del avión, de un tamaño similar al de un Boeing 737, permanecieron perdidos en el abismo del océano Atlántico.El 2 de junio, tras rastrear una vasta y oscura extensión del fondo marino con un vehículo submarino autónomo con forma de torpedo, equipado con sonar y cámaras sofisticadas, llegó el hallazgo, según un equipo de exploración.Ahí, a 600 metros bajo la superficie y a unos ocho kilómetros de la costa, unas letras blancas formaban las siglas PAA sobre un fondo azul con el logotipo del globo alado de Pan American World Airways, el mismo que, según los exploradores, había aparecido en la parte delantera del avión.También pudieron distinguir las letras VOR de “Endeavor”. El resto de la palabra estaba cubierto por sedimentos acumulados con el paso del tiempo y la exposición a los elementos.“Cuando llegaron esas primeras fotos, fue una conmoción —dijo en una entrevista Josh Gates, el presentador de ‘Expedition Unknown’ en el canal Discovery, quien participó en el proyecto—. Me dejó sin aliento porque de verdad superó lo que imaginaba que podríamos encontrar. La aeronave está tan intacta, y ver ese aluminio, que no se corroe, brillando hacia nosotros desde el fondo, fue simplemente asombroso”.El vuelo 526A de Pan Am, apodado el Easter Special, se dirigía al aeropuerto Idlewild de Nueva York (hoy el Internacional Kennedy) el Viernes Santo cuando dos de sus cuatro motores fallaron, según el testimonio del piloto ante una junta de aeronáutica civil. El piloto, John C. Burn, dio la vuelta hacia San Juan, pero el avión perdía altitud con rapidez sobre el océano, lo que obligó a la tripulación a vaciar el combustible e intentar un acuatizaje de emergencia.Muchos de los pasajeros se negaron a seguir las órdenes del capitán de abandonar la aeronave una vez que acuatizó, y permanecieron abrochados a sus asientos, explicó el piloto ante la junta, quien agregó que tuvo que arrojar a la fuerza a algunas personas al agua.Una barrera del idioma también dificultó la evacuación del avión, según los relatos históricos de los sobrevivientes, quienes dijeron que el mar embravecido y la amenaza de tiburones en el agua llevaron a que algunos pasajeros permanecieran dentro de la cabina. Muchas de las víctimas murieron ahogadas.
Pan-Am Clipper Endeavor es hallado después de 70-años del accidente
Encuentran Pan Am Clipper Endeavor después de 70 años del accidente.











