23 de julio, 2026 - 07h00El grupo humano de 26 ecuatorianos de nuestra selección nos dio una gran alegría, una lección de determinación y convicción. Aquello de nunca darse por vencido, de luchar, de creer en sí mismos, en lo que eran capaces de hacer, de ayudarse siempre y de lograr juntos lo que querían conseguir.Nunca se desanimaron, no buscaron culpables, no se amilanaron; por el contrario, continuaron, se animaron, se superaron y en cada uno de los tres primeros partidos fueron mejores. En el último del grupo, con Alemania, los sorprendieron con el primer gol antes de los 2 minutos, pero ellos siguieron, reaccionaron y, siete minutos después, empataron con el bonito gol de Angulo. Siguieron jugando, luchando de igual a igual, hasta lograr el segundo gol a los 77 minutos.Conseguimos vencer a Alemania 2-1, al cuatro veces campeón mundial. Solo tres equipos sudamericanos los habían podido superar en un mundial: contra Argentina en 1986, con Brasil en la final del 2002 y el jueves 26 de junio en el estadio MetLife, de Nueva Jersey, nosotros, Ecuador. Fue el último partido de nuestro grupo, en una jornada que será recordada como épica e histórica para el balompié de nuestro país. Dos jugadores, Angulo y Plata, humildes guerreros locales, que tuvieron oportunidad de jugar y demostrar la casta y valor de todo el equipo. Nagelsmann, técnico alemán, comentó: “Pensé que estábamos en una posición muy buena, después de marcar primero, controlábamos la posesión del balón y nos veíamos cómodos con el partido. Pero desde ese momento, Ecuador elevó su nivel y no pudimos responder. Perdimos completamente la batalla en el medio campo. Lo de Moisés Caicedo fue sobresaliente. Cada vez que intentábamos construir un ataque, ahí estaba él. Ganó duelos, recuperó balones sueltos, rompió nuestro ritmo y siguió impulsando a Ecuador hacia adelante. Se sentía como si estuviera en todas partes del campo. Nunca encontramos una forma de lidiar con él”.Lo anterior son palabras honestas de un técnico que tiene ponderación para analizar y decir con franqueza la verdad. Para reconocer el esfuerzo desarrollado por el equipo opositor. Fueron expresiones espontáneas, dichas con sinceridad, minutos después del partido. Si le hubieran preguntado una semana después, tal vez no hubiera tenido el candor o la sencillez de ser tan directo, de reconocer al contrario como un equipo superior.El partido con México continúa en entredicho, merece otro comentario. No obstante, nuestra actuación en el Mundial nos deja grandes lecciones y cuestiona sobre lo que somos verdaderamente capaces de lograr. Cada nuevo torneo será más difícil, pero siempre tendremos la ilusión de alcanzar mucho más, serán nuevas oportunidades de orgullo y realización nacional.Si todos los clubes de fútbol del Ecuador administraran mejor sus recursos y tuvieran escuelas infantiles de jugadores, se multiplicarían los casos sobresalientes y podríamos estar siempre entre los grandes de este deporte, al igual que lo hacemos con nuestro turismo, banano, atún, flores, cacao y camarones, que son los mejores a nivel mundial. (O)
Luis Villacrés Smith: Mundial 2026 | Columnistas | Opinión
Cada nuevo torneo será más difícil, pero siempre tendremos la ilusión de alcanzar mucho más, serán nuevas oportunidades de orgullo y realización nacional.






