Cinco temporadas, más de 12.000 espectadores y 200 funciones después de su estreno, La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus (Síntesis de una hipótesis sobre la antítesis de una tesis) se consolidó como uno de los fenómenos sostenidos del circuito independiente porteño. La obra, escrita e interpretada por Diego Carreño y dirigida por Leandro Aita, continúa presentándose los viernes a las 21.30 en El Camarín de las Musas.El espectáculo nació en 2022 y, según la producción, alcanzó un fuerte crecimiento al año siguiente, cuando agotó localidades durante buena parte de la temporada y se convirtió en uno de los títulos destacados del off. Ahora atraviesa su quinta temporada con una nueva marca: 200 funciones y un público que ya supera los 12.000 espectadores.La dramaturgia de Carreño toma como punto de partida los posteos humorísticos y lingüísticos que el actor y director Gabriel Wolf –integrante de Los Macocos– publica desde 2014 en redes sociales. A partir de ese material construye una ficción protagonizada por E., un hombre que lleva 24 años aislado en una antigua casa familiar, ubicada en la cima de un cerro, mientras intenta concluir una tesis que le permita graduarse como filólogo.Burroughs como disparadorSu investigación gira en torno a una célebre afirmación formulada por William Burroughs en 1966: "El lenguaje es un virus". Desde esa premisa, la puesta convierte conceptos vinculados con la lingüística y la retórica en materia escénica, apelando al humor como principal herramienta narrativa. Paradojas, metáforas, paronomasias y otros recursos del lenguaje son trasladados a la acción teatral en una propuesta que explora los límites entre las palabras y la representación.Para esta etapa del proyecto, Carreño convocó a Leandro Aita, compañero suyo en el dúo humorístico Hermanos Delay, para asumir la dirección. A diferencia de trabajos anteriores del dúo, como Digital Mambo, Hombres Delay y Digitales anónimos, la puesta opta por un dispositivo escénico de absoluto minimalismo, concentrando la atención en el trabajo actoral y en el universo del protagonista.La obra también cuenta con las voces en off de Nazareno Casero, Noelia Vittori y Diego Gentile, mientras que el diseño de arte, la escenografía y el vestuario están a cargo de Analía Cristina Morales. La música original es de Pablo Bronzini, el diseño sonoro de Marcelo Ceraolo y el diseño de iluminación de Víctor Chacón.Actor y dramaturgo, Diego Carreño se formó en comicidad con Gabriel Wolf y desarrolló una trayectoria que incluye trabajos bajo la dirección de Leo Maslíah, Claudio Martínez Bel y Julia Calvo. Es autor, además, de Tan sólo un gesto, Digital Mambo y Hombres Delay, obra por la que recibió el premio a Mejor Actor en el Festival de Humor Engrudo en 2017. Actualmente también integra el elenco de Por amar a Mara, dirigida por Carlos Belloso.Por su parte, Leandro Aita, egresado de la Escuela Municipal de Arte Dramático, combina su trabajo como actor, director y docente. Ha participado en numerosas producciones teatrales dirigidas por Gabriel Wolf, Alicia Zanca, Daniel Casablanca y Lluís Pasqual, entre otros, además de dirigir actualmente El uno sin el otro y Esqueletos.Con una propuesta que cruza humor, teatro y reflexión sobre el lenguaje, La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus alcanza las 200 funciones reafirmando el recorrido de una producción independiente que encontró en la permanencia en cartel y en la respuesta del público una de sus principales fortalezas.*La lengua es un músculo, pero el lenguaje es un virus se presenta los viernes, a las 21.30, en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960.PC