23/07/2026 a las 06:30h.

Dicen que la microeconomía es la rama de la economía que estudia, entre otras cosas, el comportamiento y las decisiones de los agentes individuales, tales como personas o familias. Llevado a un lenguaje más de la calle, la microeconomía es cómo se gestiona el dinero que entra en una casa, por ejemplo. Y esto hoy en día es tema de debate muy polémico.

Por un lado están los jóvenes, aquellos que están buscando sus primeros empleos o que ya se encuentran sufriéndolos. Salarios irrisorios, malos horarios, poco descanso... Y alguna aventura más. Este sector de la población es el que asegura que así es imposible prosperar.

Si esos bajos salarios se van en un alto porcentaje en pagar el alquiler de un piso, o incluso de una sola habitación, y en pagar la luz, el agua, el gas o la compra, es imposible ahorrar o pensar en comprar una vivienda propia. Por eso, progresar, tener una familia o pensar en tener una segunda propiedad se hace ya impensable.

Pero en el otro lado de la balanza se encuentran las personas mayores que, o están jubiladas o encaran ya la recta final de su vida laboral. Ellos crecieron en una España más pobre, aunque a la vez más próspera. Se ganaba menos, pero con menos se podían hacer más cosas.