La historiadora de arte ha convertido su perfil de Instagram en una auténtica enciclopedia digital, condensada y pop

“¡Cotiza!”. Esa es la exhortación que Carla Serrano (Ribeira, 1994) reconoce que le hace “prender” cuando se cuela entre los comentarios de sus redes. “Amor: trabajo en una agencia de marketing digital, me levanto a las 5 de la mañana y tras ocho horas de oficina, me dedico a esto. ¡Tengo dos trabajos!”. Con más de 500.000 seguidores en Instagram gracias a sus videos en los que habla “muy rápido” (su gran coletilla) de historia del arte, cine y cultura, forma parte del creciente número de figuras 3.0 que convierten la cercanía y el dinamismo del mundo online en sus aliados para difundir conocimiento a una audiencia que ha encontrado en las redes una academia virtual.

“Creo que la gente ve contenido de tintes científicos, históricos o culturales y se alegra al pensar que está aprendiendo algo. Pero el hecho de que consumas un contenido cultural no te exime de que quieras luego consumir otro tipo de contenido. Tengo una lucha encarnizada con el elitismo cultural. Sin ir más lejos, hice un contenido comparando a Montoya, de La Isla de las Tentaciones, con un cuadro barroco porque creo que todo está relacionado. La gente agradece la sensación de que no ha perdido el tiempo”, asegura.