Dentro de la programación de los Encuentros de Arlés, la exposición reúne imágenes procedentes de distintos archivos sobre ufología, así como obras de artistas contemporáneos, para explorar cómo la fotografía y otros documentos han contribuido a construir un imaginario de lo extraterrestre‘Ruth Norman, también conocida como ‘Uriel’, fundadora de la Academia de Ciencias Unarius’, El Cajón, California, 1981, de la serie ‘Antes del aterrizaje: concepciones populares del espacio exterior’, de Douglas Curran. Cortesía del artistaDesde finales del siglo XIX, y con especial intensidad desde mediados del siglo XX, un gran repertorio de imágenes, documentos y testimonios ha contribuido a construir un imaginario visual que pretende dar prueba de la existencia de visitantes extraterrestres. Así, mucho antes de la aparición de lo que hoy llamamos fake news o de las imágenes generadas por inteligencia artificial, este tipo de representaciones ya evidenciaban la fragilidad de la imagen como prueba, fomentando una actitud de duda frente a aquello que se presenta como verdad. Son imágenes que invitan a desplazar constantemente las fronteras de lo real, de ahí su fuerza.Partiendo de estas cuestiones, la exposición Nous ne sommes pas seuls (No estamos solos), presentada dentro de la programación de la última edición de los Encuentros de Arlés, reúne imágenes procedentes de archivos públicos y privados sobre ufología, así como la obra de diez artistas que tratan el tema. Dividida en tres secciones—Formas, Testimonios y Creencias—, la muestra explora nuestra relación con lo inexplicable y lo invisible. Más que como pruebas de vida extraterrestre, invita a contemplar las imágenes como formas visuales capaces de modelar nuestra manera de creer, imaginar y mirar. El historiador del arte Philippe Baudouin, comisario de la exhibición y ganador de la beca de investigación concedida en 2025 por el festival, ha destacado cinco para Babelia. Estos son sus comentarios:“Esta fotografía es el punto de partida de la exposición. La elegí porque quería partir de una imagen popular. Era, a mi juicio, fundamental para despertar el interés del público y demostrar el fuerte arraigo cultural de las representaciones de ovnis en el imaginario colectivo. Lo que poca gente sabe es que esta fotografía está en el origen de un póster muy célebre, el de la serie Expediente X, acompañado del famoso eslogan ‘I want to believe’ (Quiero creer), que se ve en el despacho del agente del FBI Fox Mulder. Su autor, Billy Meier, que hoy tiene 89 años, se dio a conocer en los años setenta al declarar haber realizado cerca de 1.400 fotos de ovnis en la campiña suiza donde todavía vive. Al elegir esta imagen, mi intención era partir de algo que todo el mundo cree conocer, para revelar lo que se esconde detrás”. “Al igual que la fotografía de Meier se inscribe en la cultura popular, este retrato de Jean-Claude Ladrat realizado en 1993 por Yves Bosson evoca un programa de televisión belga muy conocido en Francia. En los años noventa, los telespectadores descubrieron la trayectoria de este sorprendente constructor de platillos voladores. Tras haber tenido una revelación mística en 1971, Ladrat se propuso fabricar un platillo para alcanzar las puertas de la ”cuarta dimensión”. Decía que el artefacto podría desplazarse gracias al “fluido de su pensamiento”. Pero, por desgracia para él, nunca despegó de su jardín. Hay en el proceder de este hombre algo que remite a la vez a la obsesión y al arte bruto, y que toma forma, de manera singular, en un objeto concreto —un extraño platillo— que deja ver los sueños y también la locura creativa de un hombre”.“Esta postal se inscribe en la misma línea que el póster de Expediente X, tres décadas antes. Del mismo modo que el cartel de la serie estadounidense tiene su origen en una fotografía auténtica, esta reproduce una imagen real, tomada en 1963. Su autor, el mecánico Paul Villa, aseguraba haberla realizado con el ”permiso” de entidades venidas de otro lugar con las que decía conversar por telepatía. Razón por la cual, según él, esta imagen, como las decenas de otras que produjo a lo largo de los años sesenta, presenta una nitidez inesperada. El aspecto estético de esta foto no pasó desapercibido. El californiano Gabriel Green, la comercializó como postal con el acuerdo de Villa. Más allá de esta anécdota, lo que me interesa de esta imagen no es tanto la forma del ovni, que se ha convertido casi en una referencia visual estereotipada, como lo que revela cínicamente de nuestra época, en la que incluso lo extraordinario puede convertirse en cualquier momento en mercancía”.“En la exposición, también me interesé por la cuestión de la creencia, y más precisamente por las comunidades espirituales y las sectas que surgieron desde los años cincuenta en Estados Unidos y en el mundo. Es el caso, en particular, de Unarius, fundada en Los Ángeles en 1954 por Ruth Norman, a quien se ve aquí frente a su Cadillac. Esta fotografía forma parte de una larga serie realizada por el canadiense Douglas Curran. Entre 1977 y 1997, dedicó veinte años de su vida a recorrer las regiones más remotas de Estados Unidos y Canadá, en busca de apasionados de los ovnis, pero también de gurús y adeptos de comunidades y sectas ufológicas. De esta investigación de largo aliento nació una obra publicada por primera vez en 1986 bajo el título In Advance of the Landing: Folk Concepts of Outer Space. Lo que más aprecio del trabajo de Curran es el enfoque resueltamente antropológico que defiende respecto del folclore y las creencias vinculadas al imaginario extraterrestre. Sus retratos interrogan las aspiraciones cósmicas de la humanidad, al tiempo que ponen de relieve la dimensión religiosa que estas pueden llegar a adoptar”.“Iniciada en 2018, la serie fotográfica Les Ailleurs escenifica el aislamiento que sienten las personas que afirman haber sido abducidas por extraterrestres. Opté por incluirla en la segunda sección de la exposición, dedicada a los testigos. Las fotografías de Sébastien Duijndam son el fruto de una larga investigación de campo. Devuelven vida a la experiencia de los testigos, invitándolos en ocasiones a reproducir la escena ante el objetivo, como sucede en esta foto. A mi juicio, el uso de la luz pone el énfasis en la dimensión humana de este tipo de sucesos y relega a un segundo plano la presencia amenazante de misteriosos artefactos. En paralelo a su trabajo fotográfico, Sébastien Duijndam es autor de una apasionante serie documental homónima en la que da la palabra a los testigos, disponible en YouTube”.Nous ne sommes pas seuls. Images extraterrestres. Croisière. Arlés. Francia. Hasta el 4 de octubre.Archivado EnCulturaFotografíaFotógrafosExposicionesFestivales culturalesEncuentros de ArlésExtraterrestresOvnis