Un presidente que señala a periodistas de mentirosos y limita a la prensa. Grandes medios cediéndole espacios. Fuentes que se cierran por miedo. Todas eran realidades impensables en el Estados Unidos que precedió a Donald Trump. En español y en la mayor conferencia de periodistas hispanos en Estados Unidos, de la NAHJ, EL PAÍS abrió la conversación ‘Nuestro periodismo bajo ataque’, moderada por la periodista y escritora Paola Ramos junto a cuatro editores que viven en las propias comunidades afectadas o que se encuentran cada día con la pregunta de cómo cubrir a un país democrático y “multiracial” que vive bajo un clima de persecución.“Tenemos que volver a lo que es el periodismo en su sentido clásico. Que no nos tiemble el pulso y contar la verdad”, ha dicho el director de este diario Jan Martínez Ahrens, quien explicó el contexto en el que nació EL PAÍS: tras la muerte de un dictador y apostando por las libertades, la independencia y el rigor periodístico. Ahora, en un momento clave para la prensa estadounidense, este periódico se presenta por primera vez en la conferencia anual de la Asociación de Periodistas Hispanos (NAHJ).Ginger Thompson, managing editor de la web de investigación ProPublica y quien vivió por más de una década como editora de The New York Times en México, ha admitido que no estaba tan preparada para vivir un Estados Unidos en el que sus instituciones se mostraran tan frágiles frente a un presidente. Sin embargo, cree que la solución pasa “por estar presentes en las comunidades, hacer nuestro trabajo más transparente, seguir buscando la verdad y seguir diciendo cuando el presidente miente”.En medio de un clima de persecución, donde los “abusos tienen un tinte racial”, Martínez Ahrens ha analizado que “la verdad es más difícil de conseguir” y eso “hace que los periodistas tengamos más valor”.Para tener un periodismo más presente, Thompson ha sugerido que los medios diverfiquen sus formatos para llegar a una mayor audiencia. En el caso de ProPublica están apostando por nuevos podcast, por una inversión en video y en redes sociales. La apuesta de EL PAÍS, particularmente en Estados Unidos, es conectar con las audiencias a través de video.“¿Tienes miedo?”Desde que Trump asumió su segunda presidencia, los ataques a la prensa han ido en aumento. Acumula recortes al presupuesto de radios y televisoras públicas, como NPR o PBS; el cierre al acceso de ciertos periodistas a las ruedas de prensa de la Casa Blanca; ha avanzado en demandas millonarias contra medios o ha usado al Departamento de Justicia para tener acceso a las fuentes de periodistas, como ocurre al diario The New York Times tras la publicación de reportajes sobre las capacidades de seguridad del nuevo avión Air Force One. También ha habido decenas de reporteros detenidos mientras cubrían protestas callejeras en contra de las redadas migratorias en Estados Unidos; al menos dos han sido deportados. Ante la pregunta de Ramos sobre si los panelistas trabajan con miedo en el clima actual, Alfredo Corchado, que vive en la frontera texana de El Paso y es editor del medio Puente News Collaborative, ha asegurado que en este punto del país, donde es común toparse con agentes de inmigración, por ejemplo, en una cafetería, sufre miedo por la profesión pero también por sus familias y amigos que viven los mismos encuentros. “La tensión se siente cada día”, ha dicho Corchado, y ha recordado el tiroteo de agosto de 2019 (catalogado como un crimen de odio contra la población mexicana) que dejó a una veintena de tejanos muertos en el Walmart de la ciudad, el mismo en que su familia hace la compra.Corchado cree que en espacios como la frontera de tiene que estar la prensa libre. Las comunidades “están muy desprotegidas”, ha asegurado. “Hay desiertos informativos súper grandes (...) Hay tan mala información que no sabes qué creer”, ha dicho. Y allí, en esos espacios, ha sostenido que deben sumarse colaboraciones entre medios en español, como EL PAÍS, que está fortaleciendo su plantilla de periodistas bilingües, y medios locales para sumar fuerzas y cubrir esos vacíos informativos.El 2026, un año electoralCon este nuevo clima para el periodismo en Estados Unidos, Ramos preguntó a los editores cómo se deben cubrir las elecciones de medio término, un proceso que podría redefinir las fuerzas políticas del país. Sobre todo, cuando el presidente Trump ha insistido en la tesis del fraude electoral por años.“Como periodistas tenemos que saber que hay mucho más allá, que la historia es otra”, ha dicho Mari Torres, ejecutiva multiplataforma que ha liderado la estrategia editorial de grandes cadenas como CNN en Español, Univision y Telemundo. “Tenemos que tener eso claro para llevar nuestra propia agenda”.Todos los editores coincidieron en que los periodistas deben plantarse en los temas que importan a las comunidades: lo que ocurre con la inmigración, ha apuntado Thompson. Lo que ha pasado con las guerras, ha agregado Martínez.Al final, ha dicho el director de EL PAÍS, “quien gana es el que hace buen periodismo, y el que le da la verdad de esos hechos contrastados a su audiencia”.