La proximidad de las llamas a los barrios de Puente Nueva y Matalaceña, en el municipio abulense de Burgohondo (1.300 habitantes), ha hecho que la pasada noche fueran desalojadas un centenar de personas, al mismo tiempo que se ha incorporado la Unidad Militar de Emergencias (UME) a este incendio que mantiene el nivel 2 en el Índice de Gravedad Potencial (IGR).

Según ha explicado a EFE el alcalde de este municipio situado a unos 36 kilómetros al sureste de la capital, Francisco Fernández, del centenar de personas desalojadas, 52 han pasado la noche en el polideportivo municipal, mientras que el resto han retornado a sus casas de Ávila o Madrid.

Y ello, porque estos días esta localidad triplica sus habitantes, a la espera de que en el mes de agosto la cifra se incremente hasta los 6.000, coincidiendo con las fiestas de verano, según ha explicado el regidor, quien ha señalado que, si continúa la evolución favorable, probablemente a lo largo del jueves los desalojados puedan retornar a sus casas.

Estos barrios, que se encuentran a unos 2,5 kilómetros del casco urbano del pueblo, vieron acercarse unas llamas cuya intensidad “ha descendido” durante la noche, gracias a la bajada de temperaturas y al trabajo de la treintena de medios humanos y materiales, entre los que figuran los efectivos de la UME, a la espera de que se incorporen los medios aéreos.