La situación de las playas de Noja este verano, sobre todo del arenal de Trengandín, está siendo límite. A la presencia de algas japonesas se ha sumado este miércoles una plaga de medusas que ha obligado a cerrar la playa, pero que sobre todo ha dejado un balance de múltiples bañistas afectados por picaduras.
El sector hotelero ya ha solicitado una actuación por parte de la Administración ante una situación que puede afectar gravemente a un municipio que vive del turismo en verano, cuando su población se multiplica hasta por 40. Pero sobre todo, son los vecinos y visitantes los que más han elevado sus críticas a través de redes sociales.
Según han detallado algunos de ellos, los socorristas han tenido que atender a los bañistas este miércoles “de cuatro en cuatro”, y han lamentado que la actual coincidencia de algas y medusas pueden terminar provocando que “se dé toda la temporada por perdida”.







