Anna Navarro, hasta ahora diputada de Junts en el Parlament de Catalunya, anunció este martes que dejaba el escaño por motivos "personales y profesionales". Incorporada como número 2 de la candidatura de Junts per Barcelona de cara a las elecciones catalanas del 12 de mayo de 2024 -justo por detrás de Carles Puigdemont-, la antigua empresaria tecnológica ha tenido un papel absolutamente residual en la cámara legislativa, sin ningún peso. Fundamentalmente, se la recordará por haber criticado que había tenido más dificultades que un inmigrante para ser atendida en un CAP, en una intervención de marcado carácter xenófobo.PublicidadEl de Navarro es solo el último ejemplo de fichaje independiente de Junts, es decir, bendecido por Puigdemont, que más temprano o más tarde pierde peso y abandona la primera línea política. De hecho, a medida que se ha consolidado como estructura política clásica, los independientes han perdido peso en la formación. Y hoy presenta una realidad muy alejada a la que tenía en las elecciones de diciembre de 2017, cuando concurrió a los comicios en coalición con el PDeCAT y aún no se había constituido formalmente como partido.En aquellas elecciones, la lista de Junts per Catalunya incorporaba como número dos a Jordi Sànchez, hasta un mes antes presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC); la exconsellera de Salut y antigua dirigente del PSC Marina Geli, el exdirigente de ERC en el Camp de Tarragona Eusebi Campdepadrós, la entonces escritora Laura Borràs, la historiadora Aurora Madaula, el periodista y cooperante Francesc de Dalmases, el antiguo director de Rac1 Eduard Pujol, el entonces editor Quim Torra o la entrenadora de natación sincronizada Anna Tarrés, entre muchos otros. Todos ellos sin vínculos orgánicos con la antigua Convergència. Hoy casi todos están fuera de la primera línea política y no son los únicos recién llegados al espacio de Junts que han seguido el mismo camino. Otros posteriores, como Jaume Giró o, incluso, el abogado Jaume Alonso-Cuevillas también han desaparecido del panorama del partido o han perdido mucho peso.Los casos más representativosSeguramente los casos de mayor peso político sean los de Quim Torra, Jordi Sànchez, Laura Borràs y Jaume Giró. Torra, antiguo presidente de Òmnium Cultural, fue escogido por Puigdemont para sucederle como presidente de la Generalitat tras el acuerdo de Govern cerrado entre Junts y ERC en 2018 y debido a la imposibilidad física de asumir el cargo él mismo al encontrarse exiliado en Bélgica. Torra se mantuvo como independiente y, de hecho, nunca ha llegado a militar en Junts, y tras ser inhabilitado, en septiembre de 2020, por no descolgar una pancarta de apoyo a los presos políticos del Palau de la Generalitat, se apartó de la política institucional y ha cuestionado en algunas ocasiones el papel de Junts.La primera consellera de Cultura del Govern de Torra fue Laura Borràs, que previamente (2013-2018) había sido directora de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC). Recién llegada a la política institucional, Borràs ganó peso rápidamente dentro de Junts y se convirtió en una de las dirigentes más cercanas a Puigdemont. En 2019 pasaría a ser elegida diputada en el Congrés y dos años más tarde se impondría en las primarias de Junts para convertirse de facto en la presidenciable del partido de cara a las elecciones al Parlament.PublicidadLos resultados en las urnas dejarían a Junts por detrás de PSC y ERC, pero el pacto con Esquerra -que meses después daría la presidencia de la Generalitat a Pere Aragonès- permitió a Borràs convertirse en presidenta del Parlament. En 2022 también se convertiría en la presidenta de Junts. La condena a cuatro años y medio de prisión y a 13 de inhabilitación por supuestas irregularidades cometidas cuando estaba al frente de la ILC pondría punto y final a su etapa como diputada y en otoño de 2024 también dejaría la presidencia de Junts. De regreso a la docencia universitaria su figura política se apagó del todo.La caída de Borràs también comportó la pérdida de peso de los dirigentes que conformaban su núcleo duro, como Francesc de Dalmases y Aurora Madaula, que se habían incorporado a Junts como independientes. El primero se mantiene como diputado en el Parlament -lo es desde 2018-, pero sin peso en el grupo parlamentario, y después de haber sido más noticias por algunas actuaciones polémicas -como acusaciones por acoso o abucheos a periodistas- que por su actividad legislativa. Madaula, a su vez, dejó la cámara en 2024 al quedarse fuera de las listas de Junts, tras dos legislaturas como diputada, y vuelve a ejercer como historiadora.Tras presidir la ANC, Jordi Sànchez daría el salto a la política de partidos de la mano de Puigdemont. Condenado a nueve años de cárcel por el Supremo en el juicio del 1O -saldría en libertad en junio de 2021 gracias al indulto del Gobierno, tras pasarse casi cuatro encerrados-, fue elegido sucesivamente diputado en el Parlament y en el Congreso, hasta que la sentencia del Supremo le comportó la inhabilitación. En julio de 2020 se convirtió en el primer secretario general de Junts, pero no repetiría dos años más tarde, en un congreso que entronizó a Laura Borràs. Desde entonces, está fuera de la política activa.PublicidadJaume Giró aterrizó en la política en mayo de 2021, dejando atrás una larga trayectoria en el grupo La Caixa, donde llegaría a ser el director general de la Fundación. Fichado por Junts con el aval de Puigdemont, se convertiría en el primer conseller de Economía del Govern de Pere Aragonès. Tuvo que abandonar el cargo en octubre de 2022, tras la decisión del partido de salir del Ejecutivo, a la que él se había opuesto. Elegido diputado en los comicios al Parlament de mayo de 2024, en septiembre del año pasado dejó el escaño y sus cargos en Junts por discrepancias con la dirección. Exponente del sector pragmático del partido, ha defendido el acuerdo de nueva financiación pactado entre ERC y el PSOE.Las elecciones generales de abril de 2019 supusieron la entrada en la política activa de Jaume Alonso-Cuevillas, que en aquel momento era el abogado de Carles Puigdemont. Tras dos años en el Congreso, en 2021 pasaría a ejercer como parlamentario autonómico, de donde cesaria en febrero de 2024. Situado en ese momento en la órbita de una declinante Laura Borràs, hace unas semanas intentó ser elegido alcaldable de Junts en Barcelona, pero apenas quedó tercero en unas primarias ganadas por Jordi Martí, muestra de su poca ascendencia actual entre las bases del partido.Las excepcionesLa principal excepción a esta dinámica la constituye Míriam Nogueras, líder de Junts en el Congreso, donde ejerce como diputada desde hace ya más de una década. Incorporada como independiente a las listas de la antigua Convergència en Cardedeu (Barcelona) para las municipales de 2015, posteriormente ha formado parte de candidaturas del PDeCAT y Junts, convertida actualmente en vicepresidenta de este último partido y una de las dirigentes de máxima confianza de Puigdemont. También se mantiene como diputado en el Parlament, aunque sin un papel excesivo, el empresario Joan Canadell, antiguo presidente de la Cambra de Comerç y parlamentario desde 2021.