"La violencia machista no despierta la misma sensibilidad social que otras formas de violencia. Si hubieran asesinado a diez futbolistas o secuestrado a diez personas en el último mes, estaríamos hablando de una situación escandalosa y ocuparía la portada de todos los periódicos", ha reprochado Graciela Atencio, directora de Feminicidio.net. La especialista en violencias contra las mujeres ha lamentado en conversación con Público la repercusión "cada vez menor" que generan los feminicidios. Lo ha hecho la misma semana en la que se ha conocido el asesinato de tres mujeres en apenas 24 horas. A estos crímenes se suma el de una mujer de 30 años que falleció el pasado sábado tras permanecer hospitalizada desde febrero, cuando fue rociada con un líquido inflamable y prendida fuego por dos sicarios contratados por su marido.PublicidadLa ministra de Igualdad, Ana Redondo, que ha convocado un comité de crisis la semana que viene, habla de "ola de terrorismo machista", pero se trata de una acumulación que tiene poco de excepcional. El balance oficial de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género alcanzó este martes las 31 mujeres asesinadas en 2026 por sus parejas o exparejas, frente a las 22 registradas en las mismas fechas del año anterior. Los útimos asesinatos confirmados son el de una mujer de 45 años en Alameda de la Sagra, en Toledo, y de otra de 30 años en Antequera, en Málaga. En el primer caso, la mujer fue atacada con un arma blanca por su pareja en una vivienda en la que se encontraban tres de sus hijos, uno de ellos menor de edad. En Antequera, el agresor se suicidó después del crimen. A ellas se suma la investigación por la muerte violenta de otra mujer de 45 años en Benahavís, también en Málaga, cuyo caso había formado parte del sistema VioGén, aunque ya no se encontraba activo. El presunto autor del asesinato, al que buscan, sería un hombre que conocía a la víctima pero no era ni su pareja ni su expareja. Solo en junio y julio han sido asesinadas nueve mujeres por sus parejas o exparejas en España. Los tres son siempre los meses que concentran el mayor número de feminicidios, más del 30% del conjunto de todo el año.El recuento que llevan en la organización Feminicidio.net retrata, no obstante, una realidad todavía más perversa. La plataforma había documentado al cierre de este martes 57 mujeres asesinadas por hombres desde comienzos de año, diez de ellas durante el mes de julio. Su clasificación es más amplia que la que se puede ver en la página de la Delegación, aunque desde enero de 2022 ahí se incluyan también los feminicidios familiares, sexuales, vicarios y sociales, aparte de los circunscritos al ámbito de la pareja o expareja. El contador de julio en Feminicidio.net comienza el día 2, con una mujer de 55 años y su hija, de 20, que fueron asesinadas con un arma blanca en el chalet familiar de El Fenollar, en Alacant, por el marido y padre de ambas. Otra de las hijas, de 26 años, también resultó gravemente herida, pero logró refugiarse en un cuarto de baño y avisar a los servicios de emergencia. No constaban denuncias previas ni antecedentes en el sistema VioGén. PublicidadUn segundo asesinato doble se produjo seis días después en Mijas, donde una mujer de 61 años y su hija, de 31, fueron halladas muertas con numerosas heridas de arma blanca en una vivienda en la que también se había declarado un incendio, que los investigadores sospechan que pudo ser provocado para ocultar el crimen o destruir pruebas. La Guardia Civil detuvo como autor a la pareja de la madre, un hombre con antecedentes por violencia de género relacionados con relaciones anteriores. Ninguna de las dos mujeres figuraba en VioGén. Se incorporan, además, los casos de una mujer de 75 años asesinada por un hombre con el que no mantenía una relación de pareja mientras paseaba a su perro y de otra de 86 asesinada durante un robo. Aunque este último caso no se clasifica como feminicidio, la organización lo documenta como un asesinato de mujer cometido por un hombre porque considera necesario analizar si factores como la edad, la soledad o la especial vulnerabilidad de muchas mujeres mayores pueden estar influyendo en la selección de las víctimas.Graciela Atencio considera que las campañas de sensibilización, las estadísticas y las medidas preventivas no pueden abarcar únicamente los feminicidios íntimos: "Estamos teniendo una pintura, un marco y un contexto muy parcial". Atencio menciona, por ejemplo, los asesinatos de dos mujeres tras ser atacadas por hombres con los que no mantenían ninguna relación conocida. Una de ellas era una mujer mayor asesinada en Lleida; la otra, una mujer de origen chino apuñalada en mayo por un hombre que pasaba por la calle. "¿Por qué se manifiesta este tipo de violencia cuando no hay ningún vínculo?", se pregunta. La ausencia de una relación previa "no descarta por sí sola un componente feminicida". Precisamente por ello, sostiene, "estos casos deben documentarse y estudiarse para identificar posibles patrones y pensar cómo prevenirlos".PublicidadSe sabe que las vacaciones pueden incrementar el tiempo de convivencia, alterar las rutinas y reducir la relación cotidiana de las víctimas con otros espacios de socialización más allá de los compartidos con sus agresores. Son sin duda circunstancias que pueden agravar situaciones de violencia ya existentes. Pero también se sabe que no constituyen por sí mismas la causa de estas atrocidades misóginas.Por eso, Atencio defiende que las campañas masivas de prevención y sensibilización se intensifiquen antes y durante los meses en los que históricamente se acumulan más casos. También reclama una ruta de seguimiento específica para aquellas mujeres que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad o desprotección. "No se trataría de activar la respuesta únicamente después de varios asesinatos consecutivos, sino de utilizar los datos disponibles para reforzar los recursos antes de que se produzca el repunte", señala. Desde el Ministerio de Igualdad se ha informado de que está previsto el lanzamiento en agosto de una nueva campaña.Vivir en zonas rurales, mayor vulnerabilidadUno de los elementos que atraviesa buena parte de los asesinatos documentados este mes es su localización. Según el análisis realizado por Feminicidio.net, cinco de los diez casos que ellas han registrado en julio se produjeron en municipios que pueden considerarse rurales. De hecho, el último informe cerrado por la organización, correspondiente a 2024, señalaba que el 35% de las víctimas eran mujeres rurales. Atencio recuerda que la Fiscalía General del Estado y el propio Ministerio de Igualdad han advertido sobre la incidencia de la violencia contra las mujeres en estos territorios y sobre obstáculos como la escasez de recursos, las distancias, las deficiencias estructurales, la falta de anonimato, el temor al estigma o el aislamiento. "En una ciudad, aunque los recursos tampoco garanticen una respuesta adecuada, suelen existir más puntos de atención, transporte público, comisarías, juzgados, centros sanitarios y servicios especializados. En una pedanía o un municipio pequeño, denunciar puede exigir desplazarse varios kilómetros, depender de un vehículo, acudir a profesionales conocidos por el entorno o exponerse a que la situación deje rápidamente de ser confidencial", reflexiona Atencio."Les pedimos que denuncien o que acudan a los servicios sociales para obtener algún tipo de ayuda, ¿y qué pasa con aquellos municipios, pedanías o sitios donde realmente no tienen una red como la que existe en los grandes municipios o las grandes ciudades?", plantea la directora de Feminicidio.net, al mismo tiempo que recuerda que "en muchos municipios con Policía Local, esta no se encuentra integrada en el sistema VioGén".Los acuerdos de conformidadTambién suscitan preocupación los procedimientos que permiten alcanzar acuerdos de conformidad o modificar medidas de protección en contextos de violencia. En este sentido, Atencio se muestra contraria a que una situación de riesgo pueda abordarse "como si las decisiones de la víctima se produjeran en condiciones de completa libertad". El miedo, las amenazas, la dependencia económica o emocional, el desgaste judicial y el control ejercido por el agresor "pueden influir en la retirada de una denuncia o en la petición de levantar una orden de alejamiento". "Aunque vaya en contra de la víctima, si la víctima está en riesgo, debe prevalecer la protección", afirma.Cuando una mujer pide reducir las medidas después de haber sido amenazada o coaccionada, "el sistema debe ser capaz de identificar ese contexto y no trasladarle en exclusiva la responsabilidad sobre su seguridad". Si bien Atencio sitúa aquí otro problema estructural que tiene que ver con "la persistencia de sesgos machistas dentro del propio sistema judicial, que pueden aumentar la desprotección en lugar de corregirla".PublicidadUn contexto de pactos negacionistasLa investigadora Bárbara Tardón ha alertado precisamente este jueves en Las mañanas de RNE de que España no dispone de una "maquinaria institucional suficientemente preparada para la magnitud de la violencia machista" que afronta. En Mujeres Juristas Themis han insistido, asimismo, que no basta con reaccionar después de cada asesinato y han reclamado prevención, protección y una actuación coordinada y eficaz. Igual que la fiscal Susana Gisbert, que ha advertido de que tanto la sociedad como las instituciones han "bajado la guardia", en un contexto marcado por pactos políticos que niegan la violencia de género y por una menor percepción del problema entre parte de la juventud.La magistrada y exdelegada del Gobierno contra la Violencia de Género Victoria Rosell, por su parte, ha puesto el foco en el papel del entorno y en la frecuente ausencia de testigos durante los procesos judiciales. "Hace falta que la sociedad demuestre una tolerancia cero", ha reclamado.El Mundial de futbol como contextoEsta acumulación de asesinatos ha coincidido con la celebración del Mundial de fútbol. Un contexto que Graciela Atencio considera que "merece al menos estudiarse": "Existen investigaciones realizadas en Reino Unido que han detectado aumentos de la violencia de pareja durante grandes competiciones futbolísticas, hasta el punto de que las instituciones británicas han impulsado campañas preventivas específicas (...) Lo relevante es analizar si determinados espacios de exaltación, consumo de alcohol, intensificación de la convivencia o socialización masculina pueden actuar como escenarios en los que una violencia previa se agrava o se manifiesta con mayor intensidad". Atencio destaca el carácter androcéntrico de buena parte de la cultura futbolística y de la "fratría" masculina que se construye alrededor de algunas celebraciones. Y recuerda que cuatro mujeres fueron asesinadas en Argentina durante las 24 horas que rodearon la gran final que se disputó el pasado domingo.
El repunte de los feminicidios en julio interpela a una sociedad cada vez menos conmocionada ante la violencia machista
La organización 'Feminicidio.net' lleva un recuento paralelo con todas las mujeres que son asesinadas cada año en España a manos de hombres.










