EditorialLa principal fuente de descontento ha sido la destituci�n del popular ministro de Defensa Mykhailo FedorovManifestaci�n en Kiev, el pasado viernes.AFPActualizado Jueves,
julio
02:10Audio generado con IATras cuatro a�os y cinco meses soportando una cruenta guerra, Ucrania ha alcanzado una posici�n favorable en el frente ante una Rusia exhausta, pero las desavenencias internas han provocado nuevos relevos en el mando militar y protestas multitudinarias contra las �ltimas decisiones de Volod�mir Zelenski.La principal fuente de descontento ha sido la destituci�n del popular ministro de Defensa Mykhailo Fedorov, que fue cesado la semana pasada por el presidente ucraniano tras llevar s�lo seis meses en el cargo. Fedorov representaba el ala renovadora tanto en la estrategia militar, en la que hab�a impulsado el programa de drones para atacar objetivos rusos y neutralizar sus tropas, como en el plano pol�tico, donde se hab�a erigido como una figura contra la corrupci�n y la falta de transparencia en los contratos b�licos.Las manifestaciones que ped�an su restituci�n en el cargo han cosechado, por el momento, un �xito relativo: Zelenski ha ofrecido a Fedorov seguir contando con �l en otro puesto, y ha destituido como comandante en jefe a quien se consideraba su principal opositor, Oleksandr Syrskyi, con una visi�n m�s convencional de la guerra. Le sustituye Mykhailo Drapatyi, una figura cercana a Fedorov, de quien se espera que contin�e priorizando el uso de tecnolog�a frente a las estrategias m�s tradicionales de Syrskyi.Sin embargo, el descontento es m�s profundo y ya hay nuevas concentraciones convocadas. Algunos analistas vinculan las decisiones de Zelenski a sus intereses pol�ticos, ya que alguien como Fedorov podr�a disputarle el protagonismo. En todo caso, su popularidad no se deb�a s�lo a los drones, sino tambi�n a los cambios que estaba impulsando. Los manifestantes quieren que se le restituya para que pueda continuar sus reformas.Ucrania ha dado una lecci�n de valent�a que ha admirado al mundo y ha puesto contra las cuerdas a Vladimir Putin. El momento es cr�tico para Zelenski: el pa�s, y el conjunto de Europa, necesita que lo resuelva con inteligencia, y eso supone no echar por la borda todos los avances conseguidos.








