Este 23 de julio se cumplen cuatro meses desde que el Hércules C-130 despegó del Aeropuerto de Caucayá, en Puerto Leguízamo (Putumayo), con 126 militares y policías a bordo. Menos de dos kilómetros después de abandonar la pista, la aeronave se precipitó a tierra y dejó un saldo de 69 personas fallecidas y 57 sobrevivientes.Entre las pérdidas también estuvo el Hércules C-130 de matrícula 1016, una de las aeronaves más emblemáticas de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Desde su llegada al país, en 1968, este avión ha protagonizado algunos de los episodios más importantes de la aviación militar colombiana.Teniente coronel Alan Ricardo Calderón Cortés, comandante del Grupo de Transportes Aéreos No. 81Foto:Milton DíazEl comandante del Grupo de Transportes Aéreos No. 81, el teniente coronel Alan Ricardo Calderón Cortés, lo describe como una aeronave legendaria. Se trata de un avión capaz de cumplir prácticamente cualquier misión de movilidad aérea de la FAC."Es un avión multirol. Podemos realizar transporte de tropas, de carga y de abastecimientos; lanzamiento de paracaidistas; extinción de incendios y llegar hasta las tropas desplegadas en operaciones militares", explica. Por esa razón, se ha convertido en una pieza indispensable de la aviación militar, no solo en Colombia, sino también en el mundo.Su historia explica por qué lleva el nombre de Hércules, el semidiós de la mitología griega reconocido por su fuerza, resistencia y capacidad para enfrentar condiciones extremas. Es el único avión militar colombiano que ha aterrizado en la Antártida, donde el viento, las bajas temperaturas y el aislamiento convierten cada operación en un desafío. Además de transportar personal y equipos para las expediciones científicas, también sirve para poner a prueba a las tripulaciones en uno de los entornos más exigentes del planeta.En el accidente fallecieron seis integrantes de la Fuerza Aeroespacial ColombianaFoto:Milton Díaz"Tuve la oportunidad de aterrizar allí en condiciones complejas, llevando parte de la expedición antártica de Colombia. Llevamos tecnología, investigación y también los sueños de muchas personas que han trabajado durante años para alcanzar esa gran meta del país".Una de las características que hace único al Hércules es su capacidad para aterrizar en pistas no preparadas, como la del Aeropuerto de Caucayá, en Puerto Leguízamo, donde las condiciones operacionales son especialmente exigentes. Además, es el único avión militar colombiano equipado con cuatro motores turbohélice, una característica que lo hace fácilmente reconocible en el aire y que le permite operar en lugares a los que pocas aeronaves pueden llegar.El mantenimiento de una aeronave de esta envergadura no es tarea de un solo hombre, sino un esfuerzo coordinado de expertos. En el proceso intervienen especialistas en eléctricos, aviónica, motores, neumáticos y estructuras. Este equipo técnico realiza una inspección detallada visual de 360 grados a toda la aeronave para asegurar que cada componente, por pequeño que sea, esté en perfectas condiciones operativas.Aunque el Hércules accidentado fue adquirido por Colombia en septiembre de 2020, la aeronave había sido fabricada en 1983 por la compañía estadounidense Lockheed Martin y llegó al país con 20.294 horas de vuelo disponibles. Estaba equipada con cuatro motores turbohélice Allison T56-A-15, fabricados por Rolls-Royce, una configuración que le ha permitido consolidarse como uno de los aviones de transporte militar más confiables y versátiles del mundo.Su capacidad también explica el papel que ha desempeñado durante décadas en las operaciones de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Con un peso máximo de despegue de 70.300 kilogramos y una capacidad de carga útil de hasta 33.000 kilogramos, fue diseñado para movilizar personal, equipos y abastecimientos hacia regiones donde pocas aeronaves pueden operar. Sin embargo, el 23 de marzo esa capacidad no fue suficiente para evitar que terminara impactando aproximadamente un kilómetro después de despegar del Aeropuerto de Caucayá, en Puerto Leguízamo.Natalia Peláez SabogalEscuela de Periodismo Multimedio EL TIEMPO/ Redacción Justicia
La historia del Hércules C-130, el avión que ha marcado las operaciones militares en Colombia
Desde su llegada en 1968, la aeronave ha acompañado misiones clave del país, incluso a la Antártida. Pasó a la historia tras la caída del 1016.






