Washington (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este miércoles con honores los restos de los cuatro militares estadounidenses muertos en ataques iraníes en Jordania e Irak la semana pasada, las primeras bajas del país norteamericano desde que se rompió el alto el fuego hace dos semanas.

La ceremonia, que contó con la presencia de los familiares de los fallecidos, tuvo lugar en la base aérea de Dover, en el estado de Delaware, donde se encuentra la morgue principal del Departamento de Defensa.

Un equipo de traslado transporta este miércoles los restos de la soldado Isabella Gonzales, fallecida en un ataque aéreo iraní en Jordania, durante una ceremonia solemne en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, Delaware (EE.UU.). EFE/ EPA/ Jim Lo Scalzo

Los caídos son tres soldados fallecidos por ataques con misiles y drones iraníes en Jordania y otro que murió en Irak por la detonación de un dron de la República Islámica.

Las nuevas bajas elevan a 18 el número de militares estadounidenses fallecidos en Oriente Medio desde el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una gran ofensiva contra Irán que derivó en la guerra actual.