El panorama político argentino suele ofrecer movimientos que, leídos con atención, revelan tensiones profundas en la representación social. En las últimas horas cobró fuerza en la discusión pública un dato que no deja de llamar la atención: el crecimiento sostenido de la figura de Myriam Bregman en las encuestas. Anoche tarde recibí un informe muy interesante de La Sastrería, la consultora que dirige Raúl Timerman, que habitualmente realiza evaluaciones y trabajos de opinión pública muy precisos. Si bien me llegó a última hora y mañana lo analizaremos con el detalle que merece en el programa, el documento deja una pregunta picando en el tablero político: ¿a qué obedece realmente este fenómeno? Para entender por qué Bregman gana espacio en los diarios —al punto de que tanto en el PRO como en el Partido Justicialista comienzan a mirarla de reojo— hay que mirar el mapa completo: Bregman representa una posición tan marcadamente ubicada a la izquierda como la de Javier Milei a la derecha. Ambos se encuentran en extremos alejados del centro político tradicional.
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