Naturgy advierte a sus inversores que Europa se enfrenta a una potencial escasez de suministro gasista ante las nuevas sanciones de la Unión Europea contra Rusia y la incertidumbre por la escalada bélica en Oriente Próximo. En la presentación de sus resultados récord ante los analistas, los principales responsables de la compañía explicaban que “las medidas de prohibición de gas rusas reducen entre un 10% y un 13% el suministro de gas de la UE durante los períodos de máxima demanda, y fueron aprobadas cuando aún se esperaba un mercado bien abastecido”. Sin embargo, “el riesgo del estrecho de Ormuz reduce aproximadamente un 20% del gas natural licuado (GNL) mundial, disminuyendo drásticamente la disponibilidad, sin un plazo claro para su reanudación”. En este escenario, la mayor empresa gasista de España asegura que “el mercado del GNL ya está ajustado, con indicios de que se ajustará aún más. La caída de la demanda asiática ha aliviado la presión recientemente, pero podría no ser sostenible; un repunte desviaría los cargamentos de Europa”, sostiene Naturgy. Y por si lo anterior fuera poco, la empresa liderada por Francisco Reynés subraya que “las reservas de gas de la UE se encuentran en su nivel más bajo en 5 años, con una tendencia hacia el mínimo de los últimos 10 años”. Todo ello está llevando a una tendencia de acaparamiento. Pero las reservas de gas de la Unión Europea, advierte Naturgy, son muy sensibles a las condiciones climáticas por lo que, un invierno frío, como los registrados en los últimos años, “podría provocar escasez para febrero de 2027”. Golpe a su operativaLa posición de Naturgy ante las sanciones de Europa contra Rusia no es neutral. La compañía tiene intereses directos, ya que cuenta con un contrato de aprovisionamiento desde el Yamal (Rusia) que le proporciona más del 15% de su mix de provisiones. Fuentes del mercado señalan que las grandes empresas gasistas con intereses en Rusia buscan que la Comisión Europea replantee las sanciones que entran en vigor el próximo 1 de enero, y que implica la prohibición definitiva de comprar gas a Rusia cuatro años y medio después de que Putin invadiera Ucrania.Pero la compañía espera que esta circunstancia no le afecte a su operativa. En un ejercicio de transparencia y prudencia financiera, Naturgy ha dejado claro que su futuro no depende del gas ruso. El grupo energético ha diseñado su hoja de ruta hacia 2027 asumiendo lo que denominan el “peor escenario posible” para el contrato de Yamal: la recepción de cero volúmenes de gas. Esta decisión busca eliminar la incertidumbre sobre uno de los puntos que más dudas generaba en el mercado tras el inicio del conflicto en Ucrania y las tensiones geopolíticas derivadas.Lejos de mostrar debilidad, la compañía ha reafirmado su solidez financiera incluso en este contexto de ruptura total de suministros desde Rusia. Naturgy se siente “extremadamente cómoda” con sus objetivos para 2027, que prevén un ebitda (resultado bruto de explotación) de 5.300 millones de euros y un beneficio neto de 1.900 millones de euros,. Según la dirección, estas cifras ya descuentan el impacto de no recibir ni una sola molécula de gas del contrato de Yamal. Es más, la empresa sostiene que existe más potencial de mejora (upside) que riesgos a la baja respecto a estos objetivos, lo que sugiere una capacidad de adaptación superior a la prevista inicialmente por los analistas.Una de las mayores preocupaciones del sector es la seguridad del suministro. Ante esto, Naturgy ha sido tajante: no hay riesgo de desabastecimiento para sus clientes finales ni para su propia generación eléctrica. La estrategia de la gasista pasa por apoyarse en sus robustos contratos a largo plazo, principalmente con Argelia y Estados Unidos. Estos volúmenes son suficientes para cubrir la demanda sin necesidad de recurrir de forma significativa al volátil mercado spot.En este sentido, la relación con Argelia cobra un protagonismo renovado, después de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las energéticas españolas a Argel este lunes. El gasoducto Medgaz, donde Naturgy participa junto a Sonatrach, ya se está preparado para incrementar su capacidad de transporte entre 0,6 y 1 bcm (miles de millones de metros cúbicos) mediante la optimización de sus estaciones de compresión. Esta infraestructura se perfila como la pieza clave para compensar cualquier vacío dejado por el gas ruso en la península Ibérica.Sin coberturas para cortar RusiaDesde el punto de vista contractual, Naturgy cuenta con mecanismos de defensa ante una posible interrupción del contrato ruso. En caso de que se prohíba el GNL de origen ruso o se interrumpa el flujo, la compañía invocaría la cláusula de “fuerza mayor”. Esto liberaría a la empresa de cualquier obligación de pago asociada a las cláusulas de take or pay, evitando penalizaciones económicas por el gas no recibido.Para el año 2027, la firma ha decidido no contratar coberturas (hedging) sobre el contrato de Yamal, optando por una gestión dinámica. La intención es maximizar los márgenes aprovechando su flota de buques metaneros y su posición de comercialización (downstream), una fórmula que ya ha demostrado su eficacia durante el presente ejercicio para navegar la volatilidad del mercado energético global.Con este movimiento, la cotizada busca cerrar cualquier flanco de vulnerabilidad, demostrando que la empresa ha logrado la independencia estratégica de Rusia mucho antes de lo que el mercado anticipaba.12.000 millones para comprasAl margen de la gestión de la energía, Naturgy ha revelado una capacidad de inversión de entre 10.000 y 12.000 millones de euros para su próxima etapa de crecimiento, gracias al fortalecimiento de su balance. Esta cifra, obtenida mediante un ejercicio de apalancamiento financiero, no requiere de la rotación de activos para ser ejecutada. La compañía, actualmente en “modo crecimiento”, centrará su objetivo en geografías de moneda fuerte como Europa y Norteamérica. La prioridad estratégica se inclina hacia activos de redes eléctricas reguladas o proyectos con integración vertical que mejoren el perfil de riesgo del grupo, asegurando siempre que la rentabilidad prevalezca sobre el volumen. En línea con lo anterior, la compañía va a revisar sus inversiones en energías renovables, ante la difícil coyuntura que está sufriendo esta tecnología en los últimos años. Su objetivo es priorizar la rentabilidad. El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, ha anunciado que la compañía entra en una nueva fase después de las salida del accionariado de CVC y BlackRock, que han acompañado y condicionado la estrategia de la empresa en la última década.
Naturgy alerta de que Europa puede sufrir escasez de gas este invierno tras las nuevas sanciones a Rusia
La compañía ya trabaja con el peor escenario, en el que tendrá que cortar el 1 de enero su aprovisionamiento de Rusia, que supone más del 15% de su cartera










