La cobertura de 340 metros de la ronda de Dalt en Vall d'Hebron empieza a tomar forma dos años después de empezar las obras. Si el verano pasado se levantó el muro central, ahora es el turno de la losa que esconderá esta cicatriz viaria entre la avenida Vallcarca y el instituto Vall d'Hebron. Aunque aún queda mucho trabajo por delante, los conductores que pasen por debajo y los vecinos que lo vean desde arriba ya apreciarán cómo los seis carriles a cielo abierto pasan a convertirse progresivamente en un túnel.Esta semana se han empezado a instalar las primeras de las 56 prelosas que cubrirán el tramo de unos 340 metros que dará continuidad a los 200 metros ya cubiertos a la altura de la Vall d'Hebron. La transformación de este medio kilómetro iniciada hace nueve años se culminará a finales del año que viene, ya que para finalizar la construcción de la losa y cubrirla por completo hay que instalar y probar antes los correspondientes sistemas de seguridad. Desde este verano y hasta esa finalización dentro de unos meses será algo así como un túnel con ventanas abiertas por las que entra la luz.Cuando acaben las obras, “se dará un salto cualitativo importante en la calidad de vida de los vecinos de estos barrios de montaña”, según el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que ha visitado los trabajos nocturnos. A pie de obra se ha mostrado convencido de que se replicará el éxito de la parte cubierta frente al mercado de Vall d'Hebron desde el 2023, “con nuevos espacios de disfrute y de estancia en unos barrios como la Teixonera y Sant Genís, donde no hay muchos”. Un proceso de participación vecinal definirá exactamente qué es lo que se hará en el espacio que esconderá el paso de los coches.En paralelo, el alcalde quiere empezar a dar forma a la siguiente fase, en la zona justo enfrente del hospital Vall d'Hebron, donde se levantará el nuevo edificio de consultas externas. “El compromiso es no pararnos, y una vez acabada esta fase afrontaremos la siguiente”, ha remarcado Collboni. De momento, en la actual fase de las obras, probablemente la más vistosa, una grúa de grandes dimensiones va poniendo las piezas (de 20 toneladas cada una) que han de culminar la losa como si fuese un puzzle que encaja con el muro central y los dos laterales. Para ello, es imprescindible cortar la circulación entre las salidas 5 y 6, lo que ha llevado al Ayuntamiento a concentrar los trabajos en la franja nocturna de lunes a jueves desde el 20 de julio hasta el 6 de agosto, algunos de los días con menos movilidad del año.Trabajos de instalación de una de las piezas que formarán la futura losa sobre la ronda de Dalt entre la avenida Vallcarca y el instituto Vall d'HebronPau Venteo / ShootingAun así, siempre hay alguien circulando por la ronda de Dalt. Los afectados son desviados por los laterales superiores y aunque parezca que a la una de la madrugada de un martes de julio no hay mucha circulación, el colapso que se monta es importante.Además de la afectación nocturna, durante el mes de agosto se reducirá la circulación de tres carriles a dos para avanzar en los trabajos de instalaciones en los muros laterales y en las salidas de emergencia. Eso obliga también a reducir la velocidad máxima a 40 km/h en todo este tramo mientras duren las obras veraniegas.Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local
La ronda de Dalt empieza a culminar la cobertura de la segunda fase en Vall d'Hebron
Las piezas de la losa en un tramo de 340 metros se instalan de noche hasta el 6 de agosto y obligan a cortar el tráfico en horario nocturno entre las salidas 5 y 6







