Con el episodio de mayor calor del verano todavía por delante, las reservas de agua vuelven a convertirse en uno de los indicadores que mejor retratan la situación hídrica de Euskadi. Las últimas cifras dejan entrever un cambio de tendencia respecto a ejercicios anteriores y llegan en un momento especialmente sensible para el abastecimiento. Las cifras difundidas por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico reflejan un descenso respecto a los registros habituales para estas fechas. Los embalses vascos almacenan actualmente 194 hectómetros cúbicos, lo que equivale al 77% de su capacidad, un porcentaje inferior a la media de la última década para estas fechas, situada en el 78,4%. Además, las reservas se encuentran tres hectómetros cúbicos por debajo del promedio de los últimos diez años y nueve hectómetros cúbicos menos que en la misma semana de 2025, cuando alcanzaban los 203 hectómetros cúbicos y un nivel de llenado del 80,5%. Así se encuentran los principales embalses de Euskadi La evolución no es uniforme en todo el territorio. El embalse alavés de Ullibarri, el de mayor capacidad del sistema, acumula 113 hectómetros cúbicos, lo que representa un 77,4% de llenado. También en Álava, Urrunaga mantiene 53 hectómetros cúbicos, equivalentes al 73,6% de su capacidad, mientras que Albina permanece en el 60%, con tres hectómetros cúbicos almacenados. Estos datos muestran una situación más ajustada en los principales pantanos alaveses respecto a otros enclaves de la comunidad. La fotografía cambia en Guipúzcoa, donde los niveles son más elevados. Ibai Eder alcanza el 82% de su capacidad total de 11 hectómetros cúbicos; Urkulu llega al 90% de los 10 hectómetros cúbicos que puede almacenar, e Ibiur se sitúa en el 87,5% de una capacidad máxima de ocho hectómetros cúbicos. Aunque el conjunto de los embalses de Euskadi se mantiene por encima del 75% de su capacidad, los datos oficiales reflejan que las reservas afrontan el tramo más caluroso del verano con una menor disponibilidad de agua embalsada que hace un año y también por debajo de la media registrada durante la última década. Con el episodio de mayor calor del verano todavía por delante, las reservas de agua vuelven a convertirse en uno de los indicadores que mejor retratan la situación hídrica de Euskadi. Las últimas cifras dejan entrever un cambio de tendencia respecto a ejercicios anteriores y llegan en un momento especialmente sensible para el abastecimiento.