“Los mayores logros de la Constituyente provienen de la alianza entre el M-19 y Salvación Nacional”: Alberto ValenciaResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00El pasado 4 de julio se conmemoraron los 35 años de la promulgación de la Constitución Política que hoy nos rige, uno de los mayores patrimonios democráticos con que cuenta este país. Coincide esta celebración con el hecho de que los dos grupos políticos que desempeñaron el papel más importante en la creación de la nueva carta son ahora los que están socavando directa o indirectamente su vigencia.La Asamblea Nacional Constituyente de 1991 estaba conformada por setenta compromisarios. La Alianza Democrática M-19 (AD) tenía 19 escaños y el Movimiento de Salvación Nacional (MSN) de Álvaro Gómez Hurtado, 11. Los liberales contaban con 25 constituyentes, pero estaban dispersos en la llamada “operación avispa”. Si se sumaban los votos de la AD y el MSN era fácil lograr la mayoría de 36 votos que se necesitaban para aprobar las reformas, haciendo acuerdos con los representantes de los grupos minoritarios (UP, indígenas, cristianos) o con algunos liberales a título individual.Los mayores logros de la Constituyente, hay que decirlo, no provienen tanto de los liberales liderados por Horacio Serpa ni de los conservadores por Misael Pastrana, sino de esa “extraña alianza” formada entre un grupo exguerrillero y el grupo político de un conservador representante de la pura derecha, quien además había sido secuestrado por la agrupación armada. Un ejemplo por excelencia de concordia y conciliación de las diferencias.Pero veamos la paradoja. El presidente Petro, ex miembro de la AD M-19, propuso, de manera absolutamente insólita, convocar una “constituyente popular” de carácter sui generis, en contravía con su herencia política. Y el Presidente electo, que se presentó a la contienda como miembro activo del renacido MSN, se ha comprometido a no cambiar la Constitución, pero está proponiendo un conjunto de reformas que implicarían transformaciones en sus pilares fundamentales, como es el caso, por ejemplo, de las asignaciones forzosas del presupuesto nacional a diversos sectores, constitucionalmente comprometidos. La historia se repite 35 años después, la primera vez como “acuerdo de paz” entre posiciones extremas y, la segunda, como “confrontación abierta y violenta” entre los representantes actuales de las mismas agrupaciones políticas que fueron protagonistas de los cambios constitucionales de entonces, que aún siguen vigentes. Vivir para contarlo.La Constitución de 1991 fue concebida como un “pacto de paz”, en un momento en que la violencia había llegado a extremos insostenibles, la legitimidad de las instituciones estaba en entredicho y se habían puesto en cuestión las bases mínimas de la existencia colectiva. El diagnóstico era que en Colombia había violencia porque no había democracia y si se ampliaba la democracia se acabaría con la violencia. Sin embargo, ese no fue el resultado porque los años 1991 a 1993 han sido los más violentos de las últimas décadas y se desató un segundo ciclo de violencia de inmensas proporciones. La “terapia política” fue insuficiente para resolver situaciones cuyo origen estaba en otro orden, como el narcotráfico.Sin embargo, el proceso constituyente nos dejó una Constitución que es un “manifiesto democrático” de primer nivel como hoja de ruta para la sociedad colombiana. Nadie duda que existen temas de reforma constitucional que tarde o temprano este país tiene que asumir, pero ojalá sin destruir sus principios fundamentales. Resulta insólito que los herederos de los que la construyeron se conviertan ahora en su némesis, en sus principales enemigos. El lector interesado en una presentación ampliada de las ideas expuestas en esta columna la puede encontrar en mi pequeño libro Violencia en Colombia años ochenta y reforma constitucional, que puede bajar fácilmente de la red.Por Alberto Valencia GutiérrezProfesor Titular en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Valle (Cali). Doctor en Sociología Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.Conoce más
Una conmemoración
“Los mayores logros de la Constituyente de 1991 provienen de la alianza entre el M-19 y Salvación Nacional”: Alberto Valencia






