Estados Unidos y el gobierno electo de Colombia anunciaron el inicio de las conversaciones para crear el Plan Patriota 2.0, una nueva estrategia de cooperación militar que busca elevar la alianza bilateral en seguridad y defensa a un nivel sin precedentes y convertir a Colombia en un eje regional de operaciones contra el narcotráfico y las amenazas transnacionales.El anuncio se produjo tras reuniones en Washington entre el subsecretario adjunto de Guerra para Asuntos de Seguridad de las Américas, Joseph M.
Humire, y el ministro de Defensa designado de Colombia, el general (r) Jorge Mora, emisario del presidente electo Abelardo De la Espriella.Humire, representante del gobierno de Donald Trump para asuntos de seguridad hemisférica, confirmó el nuevo enfoque mediante una publicación en X. “Colombia es históricamente uno de los socios de seguridad y defensa más fuertes de EE.
UU.
Bajo el liderazgo del presidente entrante Abelardo De la Espriella, planeamos llevar esta asociación a nuevos niveles con el Plan Patriota 2.0”, escribió el funcionario estadounidense.Según Mora, el objetivo central del plan es “recuperar capacidades, derrotar las amenazas narcoterroristas, fortalecer la autoridad legítima del Estado y contribuir a la estabilidad regional”.El general retirado afirmó que la agenda marca “una nueva etapa de cooperación, integración y acción conjunta en defensa y seguridad con los Estados Unidos”.El programa se perfila como uno de los pilares del ingreso de Colombia a la Coalición Americana contra los Carteles y estará articulado con la nueva Política de Defensa, Seguridad y Convivencia Ciudadana del gobierno entrante.El borrador del Plan Patriota 2.0 contempla un amplio paquete de modernización militar que incluye el fortalecimiento de la flota de helicópteros, el desarrollo de sistemas de protección contra drones, la ampliación de la asistencia técnica en inteligencia, el refuerzo de las capacidades de ciberdefensa, el entrenamiento conjunto de fuerzas especiales y la interoperabilidad en comunicaciones y logística, además de mecanismos de investigación criminal transnacional para enfrentar redes de narcotráfico y otras amenazas.Uno de los componentes más ambiciosos es la propuesta de crear en Colombia un Centro Regional de Entrenamiento contra el Narcotráfico y las Amenazas Transnacionales.La iniciativa permitiría formar fuerzas de seguridad de toda América Latina con énfasis en preparación operacional, interoperabilidad y cooperación internacional, lo que consolidaría a Colombia como plataforma regional de entrenamiento y coordinación.







