Espa�a gan� en 2012 la batalla judicial contra Odyssey y recuper� 500.000 monedas.La empresa Odyssey Marine Exploration anunci� en mayo de 2007 el hallazgo de un gigantesco tesoro submarino. Llam� al proyecto Black Swan (Cisne Negro) y el mercado interpret� la noticia como uno de los mayores �xitos de la industria de exploraci�n oce�nica, ya que la compa��a estadounidense aseguraba que hab�a recuperado cerca de 500.000 monedas de oro y plata y trasladado unas 17 toneladas de material a Estados Unidos, con un valor estimado de cientos de millones de d�lares. Sin embargo, el descubrimiento acabar�a convirti�ndose en una larga batalla judicial entre Odyssey y el Estado espa�ol que marcar�a un antes y un despu�s en la protecci�n internacional del patrimonio cultural subacu�tico.La pol�mica comenz� porque la compa��a se neg� a revelar la localizaci�n exacta del pecio y la identidad del buque. Espa�a reaccion� r�pidamente al sospechar que el cargamento pertenec�a a la fragata Nuestra Se�ora de las Mercedes, un nav�o de guerra de la Armada espa�ola hundido el 5 de octubre de 1804 frente a las costas portuguesas tras un enfrentamiento con la Marina brit�nica.El �nico dato que quiso aportar Odyssey fue que el hallazgo no se hab�a realizado en aguas espa�olas sino internacionales. A pesar de ello, el Gobierno espa�ol insist�a en que si el cargamento hab�a salido de la Mercedes, los bienes recuperados segu�an siendo propiedad del Estado espa�ol al tratarse de un buque militar protegido por el principio de inmunidad soberana reconocido por el derecho internacional.La disputa se traslad� a los tribunales federales de Estados Unidos con el especialista James A. Goold, del bufete Covington & Burling, como pieza clave de la estrategia legal espa�ola. Odyssey insist�a en que no pod�a acreditarse de manera firme la identidad del barco, mientras que Espa�a contraatacaba con una amplia recopilaci�n de documentaci�n hist�rica, arqueol�gica y numism�tica para demostrar que el Cisne Negro era, en realidad, la fragata Mercedes.Durante casi cinco a�os, el proceso avanz� por distintas instancias. Los jueces fueron respaldando en cada una de ellas los argumentos espa�oles, concluyendo que las pruebas presentadas permit�an identificar el pecio como la Mercedes, por lo que el cargamento estaba protegido.El fallo tuvo importantes implicaciones para el sector de la exploraci�n submarina, ya que, hasta entonces, muchas empresas consideraban los cargamentos hist�ricos como potenciales activos susceptibles de explotaci�n comercial. La sentencia reforz� la idea de que determinados pecios hist�ricos no pueden tratarse como oportunidades de negocio.La derrota de Odyssey qued� definitivamente sellada en 2012, cuando la compa��a se vio obligada a devolver a Espa�a todos los objetos recuperados. El cargamento regres� al pa�s y pas� a custodiarse en el Museo Nacional de Arqueolog�a Subacu�tica (ARQVA), situado en Cartagena (Murcia).Las consecuencias econ�micas tampoco fueron menores. El 25 de septiembre de 2013, el tribunal de Tampa se�al� "la frivolidad, deshonestidad y mala fe continuada" por parte de Odyssey desde el inicio del litigio al negarse a identificar el pecio, agotar todos los recursos, a pesar de que sab�a la verdadera identidad, y por su desafiante resistencia a las resoluciones judiciales. Por ello, orden� a Odyssey a pagar al Estado espa�ol una sanci�n de 1.072.979 d�lares, poniendo fin al �ltimo cap�tulo de las actuaciones judiciales.
As� cambi� la fragata Mercedes las reglas del patrimonio submarino
La empresa Odyssey Marine Exploration anunci� en mayo de 2007 el hallazgo de un gigantesco tesoro submarino. Llam� al proyecto Black Swan (Cisne Negro) y el mercado interpret�...








