Noticia Exclusivo suscriptores A nivel mundial, el hambre sigue disminuyendo lentamente, aunque las metas para 2030 permanecen lejanas.Aunque el país redujo de manera sostenida el hambre crónica, más hogares reportan dificultades para conseguir alimentos suficientes. Foto: Cortesía Luisana RiveiraPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD21.07.2026 17:29 Actualizado: 21.07.2026 17:29
El hambre crónica en Colombia ha caído de forma notable en las últimas dos décadas, pero un número creciente de colombianos declara tener dificultades para acceder a suficientes alimentos, según los datos más recientes contenidos en ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2026’, el informe insignia que cada año publican conjuntamente la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (Fida), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). LEA TAMBIÉN De acuerdo con las cifras del documento, la prevalencia de la subalimentación en Colombia —el indicador que mide el hambre crónica— pasó de 11 % en el trienio 2004-2006 a 4,1 % en el periodo 2023-2025, una reducción sostenida a lo largo de dos décadas. Sin embargo, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave, un indicador que se basa en encuestas directas a los hogares sobre su capacidad real de acceder a alimentos, subió de 19,9 % en 2014-2016 a 28 % en 2023-2025. La inseguridad alimentaria severa —la forma más extrema, que implica pasar días enteros sin comer— también aumentó levemente, de 4,9 % a 5,2 % en el mismo periodo.Es decir, mientras el hambre estructural retrocede en el país, una proporción cada vez mayor de colombianos experimenta episodios de incertidumbre o restricción en su acceso a los alimentos, una tensión que el informe documenta también, aunque con distinta magnitud, en varios países de la región.Menos hambre estructural, más dificultades para comer: la paradoja alimentaria que enfrenta Colombia Foto:iStockAmérica Latina y el Caribe, entre las regiones con mejor desempeñoEl informe sitúa a Colombia dentro de una región —América Latina y el Caribe— que exhibe uno de los mejores desempeños del planeta en la reducción del hambre. Según el documento, la región registró en 2025 una prevalencia de subalimentación de 4,8 % de su población, muy por debajo del 20 % de África y del 6 % de Asia, aunque superior al 8 % de Oceanía y a menos de 2,5 % de América del Norte y Europa. En términos absolutos, 32 millones de personas padecieron hambre en América Latina y el Caribe en 2025, frente a 309 millones en África y 292 millones en Asia.El reporte destaca que, junto con Asia, la región latinoamericana y caribeña ha mostrado “progreso constante” en los últimos años en la reducción tanto del porcentaje como del número de personas que padecen hambre, en contraste con África, donde la tendencia al alza se prolongó desde 2017 y solo en la más reciente medición mostró señales de freno.En cuanto a la inseguridad alimentaria moderada o grave —medida a través de encuestas de percepción—, la región registró en 2025 una prevalencia de 22,9 %, muy por debajo del 56,6 % de África, aunque por encima del 20,3 % de Asia y del 8,7 % de América del Norte y Europa. El documento subraya que la región ha registrado una mejora sostenida en este indicador desde 2020, en línea con lo observado en Asia.El informe anual de FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS muestra avances sostenidos de la región. Foto:Vanexa Romero / EL TIEMPOEl panorama mundial: menos hambre, pero aún lejos de las metas de 2015A escala global, el informe estima que 7,8 % de la población mundial padeció hambre en 2025, frente a 8,1 % en 2024 y 8,6 % en 2022, lo que representa el tercer año consecutivo de mejora gradual. En cifras absolutas, entre 608 y 696 millones de personas enfrentaron hambre en el mundo el año pasado; tomando como referencia la estimación puntual de 645 millones, esto significa 14 millones de personas menos que en 2024 y 43 millones menos que en 2022.No obstante, el documento advierte que la cifra actual sigue por encima de los niveles registrados en 2019, antes de la pandemia de covid-19, y que, comparada con 2015 —año en que se lanzó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible—, la prevalencia es apenas ligeramente menor (7,8 % frente a 8 %), pero el número absoluto de personas hambrientas ha aumentado en unos 50 millones. Por primera vez, además, África concentra el mayor número de personas que padecen hambre en el mundo, superando a Asia. LEA TAMBIÉN El informe proyecta que, de mantenerse las tendencias actuales, entre 510 y 520 millones de personas seguirán padeciendo hambre en 2030, de las cuales 56 % estarán en África. Los autores advierten, sin embargo, que el conflicto en Medio Oriente registrado en 2026 y los recortes en la ayuda oficial al desarrollo amenazan con frenar ese progreso, particularmente en África y Asia.En materia de inseguridad alimentaria moderada o grave, medida por la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (Fies), el mundo registró en 2025 una prevalencia de 25,8 % —unos 2.100 millones de personas—, frente a 27,1 % en 2024 y 28,7 % en 2020. De ese total, 778,6 millones de personas, o 9,5 % de la población mundial, enfrentaron inseguridad alimentaria severa.El hambre retrocede en el mundo, pero Latinoamérica enfrenta el mayor costo para una dieta saludable Foto:Alcaldía de MedellínEl costo de una dieta saludable, más alto en América Latina que en cualquier otra regiónUno de los hallazgos centrales de la edición 2026 del informe —dedicada específicamente a analizar el costo de una dieta saludable— es que América Latina y el Caribe presenta el costo promedio más elevado del mundo para acceder a una alimentación adecuada. Según el documento, el costo de una dieta saludable (CoHD, por su sigla en inglés) en la región alcanzó 4,91 dólares de paridad de poder adquisitivo (PPA) en 2025, por encima de los 4,35 dólares PPA de África, los 4,33 dólares PPA de Asia y los 3,64 dólares PPA de América del Norte y Europa. A escala global, ese costo pasó de 2,94 dólares PPA en 2017 a 3,44 dólares PPA en 2021 y 4,28 dólares PPA en 2025.El informe explica que, a diferencia de África —donde los alimentos de origen animal son el grupo más costoso— o de Asia —donde las frutas encarecen la canasta—, en América Latina y el Caribe son las verduras y hortalizas las que concentran la mayor parte del costo de una dieta saludable, en gran medida por las dificultades logísticas y los altos costos de transporte que enfrenta la región.El documento precisa que 66 % de los países de la región se ubican en el tercio de mayor costo del mundo para este grupo de alimentos, y recomienda como prioridad de política pública “aliviar las fricciones logísticas y los costos de transporte” que encarecen desproporcionadamente estos productos, mediante la mejora de las velocidades de circulación en las carreteras y la ampliación de las redes ferroviarias.Como consecuencia de estos costos, la región también reporta una proporción importante de población que no puede pagar una dieta saludable: 25,7 % en 2025, cifra que, aunque muy inferior al 66,6 % registrado en África, representa más de la cuarta parte de sus habitantes. A nivel global, el número de personas que no pudieron costear una dieta saludable bajó de 2.970 millones (37,4 % de la población mundial) en 2021 a 2.690 millones (32,7 %) en 2025, una mejora que el informe atribuye a que, en promedio, los ingresos disponibles para alimentación crecieron más que los precios de los alimentos.El progreso mundial en nutrición materno-infantil “es demasiado lento”. Foto:CortesíaNutrición infantil: avances insuficientes en todo el mundoEl informe también advierte que el progreso mundial en nutrición materno-infantil “es demasiado lento” y que, en varios frentes, incluso retrocede. La desnutrición crónica infantil (retraso en el crecimiento) bajó de 26,4 % en 2012 a 23,2 % en 2024 a nivel global, pero ese ritmo es insuficiente para alcanzar la meta de 16,8 % en 2030. La anemia en mujeres de 15 a 49 años, en cambio, aumentó de 27,6 % en 2012 a 30,7 % en 2023, y la obesidad en adultos subió de 12,1 % a 16,2 % en el mismo periodo, en sentido contrario a la meta de frenar su aumento antes de 2025.Para América Latina y el Caribe, el informe señala que la región está en camino de cumplir la meta de reducir la desnutrición aguda infantil (emaciación) para 2030 y que ha logrado "avances significativos" hacia la meta de lactancia materna exclusiva, con una prevalencia regional de 77,5 % de mujeres que alcanzan una dieta mínimamente diversa, la segunda más alta del mundo después de América del Norte y Europa (79,8 %). LEA TAMBIÉN Los autores del informe concluyen que, si bien los datos muestran señales alentadoras de progreso tanto en Colombia como en el resto de América Latina y el Caribe, “las diferencias regionales persisten” y advierten que, sin políticas multisectoriales más sólidas y una inversión sostenida, existe el riesgo de no cumplir metas clave de nutrición en ninguna región del mundo para 2030.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















