Con el regreso de la actividad legislativa tras el receso invernal, el Gobierno de Javier Milei prepara el envío al Congreso de un nuevo paquete de reformas impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El anteproyecto, de 144 páginas, propone eliminar o modificar normas que regulan sectores como salud, energía, agro, transporte, cultura, mercado inmobiliario y sistema financiero. Además, el Ejecutivo buscará obtener nuevas facultades delegadas para profundizar su programa libertario de liberalización económica. Este nuevo texto, diseñado por Sturzenegger representa la segunda fase del llamado plan "Hojarasca". El objetivo del oficialismo milieista es "barrer" con aquellas normas que, según ellos, sólo generan sobrecostos, asfixian la competencia o entorpecen el libre funcionamiento de los mercados. Así, el anteproyecto agrupa modificaciones que impactan de lleno en actividades profesionales, el comercio, la salud, la energía, la producción agropecuaria, el transporte, la cultura, el sistema financiero e introduce, además, cambios impositivos y administrativos. Una serie de cambios que realmente afectan la relación comercial, laboral y administrativa del día a día de los ciudadanos argentinos. La iniciativa propone un repliegue significativo de la intervención del Estado, guiado por un principio transversal: cambiar regulaciones sectoriales específicas por las reglas generales del libre mercado. La idea es que la mayoría de las condiciones comerciales pasen a definirse mediante acuerdos entre privados, sin la intromisión de leyes o disposiciones burocráticas.