El contexto empresarial del presente y el futuro ha evolucionado a nivel global desde muchos frentes visibles, mismos en los que el liderazgo y la innovación no se conciben sin políticas y acciones de diversidad, equidad e inclusión (DEI), aspectos que hoy son pilares estratégicos para las organizaciones que buscan generar valor sostenible, atraer talento y fortalecer su cultura corporativa. Empresas como Cox hoy ratifican su compromiso y suma de voluntades por construir un entorno laboral mucho más inclusivo, representativo y equitativo hacia 2027. La compañía especializada en soluciones de agua y energía impulsa esta agenda, como parte de su misión de contribuir al bienestar de las personas y el desarrollo sostenible de las comunidades donde opera. Durante la jornada dedicada a la diversidad e inclusión que se celebra del 20 al 22 de julio, José Antonio Hurtado de Mendoza, director general de Cox para Norteamérica y Arco Central, destacó que estos principios deben trascender el discurso y convertirse en acciones concretas que impacten positivamente la vida de las personas, fortaleciendo así la cultura organizacional de Cox. “Para conseguir objetivos y asumir los retos que tenemos enfrente, es necesario plantearnos muchas cosas, y ahí es donde entra la diversidad, la inclusión. Que la opinión de todos, del género que sea, es válida y debe estar representada”, dijo el directivo en el marco inaugural de las jornadas DEI, las cuales contemplan talleres, conversatorios y capacitaciones para impulsar el liderazgo inclusivo y la igualdad de oportunidades.Durante el evento inaugural se llevó a cabo la firma del decálogo de compromisos hacia 2027, el cual incluye -entre otras metas- obtener la certificación NOM-025 de igualdad laboral y no discriminación, así como la acreditación ISO 30415 en gestión de diversidad e inclusión. En este decálogo, también se busca ampliar la licencia de paternidad, desarrollar un programa de cuidados dentro de la empresa y promover buenas prácticas de inclusión entre clientes, proveedores y comunidades, además de continuar con el apoyo a comunidades migrantes. Por su parte Raquel Alzaga González, directora corporativa de Cox México, subrayó que el verdadero desafío de los objetivos DEI no radica sólo en declararlos, sino en sostenerlos en el tiempo mediante acciones medibles y una participación activa de toda la organización. La directiva explicó que la compañía trabajará bajo un plan estructurado con objetivos y compromisos claros, entre los que destacan la realización de una encuesta de diversidad para obtener datos que permitan diseñar estrategias basadas en evidencia, el proceso de certificación conforme a la Norma Mexicana de Igualdad Laboral y No Discriminación, así como la consolidación de un comité integrado por colaboradores de distintas unidades, edades y géneros. Alzaga enfatizó que estos compromisos sólo serán efectivos si se traducen también en hábitos cotidianos y en un cambio cultural genuino, impulsado tanto por los líderes como por cada colaborador. “La cultura no cambia si no cambiamos nosotros”, recordó, al señalar que los principios se convierten en verdaderos objetivos cuando forman parte del comportamiento diario de las personas. Compromiso con la gente migrante En alianza con la organización Ayuda en Acción México, la compañía creó un programa a tres años para brindar acompañamiento integral a mujeres migrantes supervivientes de violencia de género, refugiadas o solicitantes de refugio en México, con el objetivo de facilitar su inserción social y laboral. Con herramientas de capacitación, orientación y apoyo psicosocial, se ha buscado fortalecer su autonomía y oportunidades de desarrollo. Además, donó mobiliario para contribuir al equipamiento de una nueva casa de transición en Tijuana, que brinda alojamiento seguro, temporal y digno a mujeres en situación de movilidad. Para conocer más del proyecto, en el transcurso de la jornada inaugural se llevó a cabo el conversatorio ‘Más allá de las fronteras: diversidad, inclusión y movilidad humana’, en donde participaron Tania Rodríguez Zafra, directora de Ayuda en Acción México e Yvette Silva, coordinadora nacional de Movilidad Humana de la misma ONG. Ambas representantes de la organización coincidieron en que la mancuerna con Cox México es un soporte que va más allá de los incentivos materiales porque no se limita a tener una mirada meramente asistencialista o mediática ante la realidad migrante, sino que comprende un robusto acompañamiento integral de corresponsalía activa y trato humano. Con estas acciones, la compañía busca consolidar una cultura organizacional donde la diversidad sea reconocida como una fortaleza, la inclusión como una práctica permanente y la equidad como un compromiso transversal que contribuya a transformar positivamente la vida de sus colaboradores y las comunidades a las que sirve.