Un equipo internacional de científicos liderado por investigadores de la Universidad de París, Francia, logro establecer, mediante análisis de rutenio, que el asteroide que causó la extinción de los dinosaurios hace 66.000.000 de años provino del sistema solar exterior, más allá de Júpiter.
De esta manera, el estudio que fue publicado recientemente en la revista Science echa por tierra la vieja creencia popular de que se trataba de un cometa helado o un asteroide común y corriente, al tiempo que la física espacial confirmó que se trató de un fenómeno sumamente inusual que un cuerpo de esas regiones alcance la trayectoria terrestre.
Bautizado históricamente por los científicos como el impactador de Chicxulub, el coloso poseía un diámetro estimado de 10 kilómetros al ingresar a la atmósfera, en tanto que, al chocar contra el suelo, liberó una energía equivalente a miles de millones de bombas atómicas simultáneas en segundos. A su vez, este brutal impacto provocó un invierno global inmediato al cubrir los cielos con una densa capa azufrada que bloqueó por completo al sol.
Extinción de los dinosaurios: manuales a reescribir
Según explicaron los especialistas, la confirmación de su naturaleza química les permitió diferenciar este evento de otros impactos menores ocurridos a lo largo de la historia geológica, por lo que los manuales escolares y documentales de televisión deberán modificar la forma en que representan a este legendario destructor de mundos. "La composición rica en carbono demuestra que los mayores peligros de la Tierra provienen de las zonas más remotas del espacio", señala el estudio.











