España festeja el segundo Mundial de su historia y lo hace con miles de aficionados enfundados en una camiseta blanca, aunque técnicamente se trata de un tono “blanco roto”. La segunda equipación de la selección ha sido todo un éxito en ventas, aunque pierda la apariencia que le ha dado el sobrenombre a la selección nacional, conocida popularmente como La roja.
Las previsiones de la marca se han visto desbordadas. De hecho, si algún aficionado pretende comprarla hoy a través de la página web oficial, se topará con el siguiente mensaje: “Lo sentimos, este artículo se ha agotado”. Misma película en la tienda oficial de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que solo dispone de tallas grandes como 2XL.
El éxito de la camiseta blanca de España se ha ido fraguando poco a poco. Antes de que arrancase el Mundial 2026, muchos aficionados ya lucían este diseño retro por las calles de nuestro país. Una opción que se alejaba de los colores tradicionales de la bandera. Y el furor ha ido a más conforme el equipo superaba la fase de grupos y avanzaba en las rondas eliminatorias.
Al día siguiente del gol de Mikel Merino en Dallas contra Portugal, la camiseta blanca pegó un estirón. “Estamos reponiendo continuamente tanto en tienda como en la web”, confirmaron a EFE fuentes de El Corte Inglés, que aseguraron que la demanda estaba siendo “muy alta”.













