Conforme a lo expuesto por la cadena de televisión estadounidense Univisión, Marco Antonio Roblero Pérez, un inmigrante guatemalteco de 25 años, permanece hospitalizado con fractura de nariz, dientes rotos y múltiples golpes en el rostro y el cuerpo, después de haber sido detenido por agentes migratorios en Atlanta, Georgia.

La familia de Marco Antonio Roblero Pérez le reveló a Univisión que, durante el arresto del inmigrante guatemalteco en Atlanta, Georgia, los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) presuntamente le rompieron varios dientes y le aplicaron descargas eléctricas con un arma de electrochoque.

Esa arma está diseñada para incapacitar a una persona o un animal mediante descargas eléctricas que imitan las señales nerviosas y confunden los músculos motores, principalmente los de los brazos y las piernas, lo que inmoviliza temporalmente al objetivo. Sin embargo, hasta el momento, el ICE no ha emitido una postura al respecto.

De acuerdo con Univisión, la detención ocurrió frente a una gasolinera, donde Marco Antonio y dos de sus compañeros se detuvieron a comprar bebidas mientras se dirigían al trabajo. Por ello, el guatemalteco permanece bajo custodia migratoria mientras se recupera de sus heridas en la habitación de un hospital, vigilado por un agente.