Por primera vez en la historia, la final del Mundial apostó por un espectáculo de medio tiempo al más puro estilo Super Bowl. Sin embargo, lo que prometía ser una fiesta musical estuvo a punto de saltar por los aires entre bambalinas. Detrás del despliegue encabezado por artistas como Shakira o BTS, se vivió una alta tensión debido al choque entre Madonna y Justin Bieber, tal y como ha desvelado el DailyMail. Una batalla de egos por el protagonismo del show que puso en peligro su actuación conjunta.Tal y como han desvelado fuentes cercanas a la producción al Daily Mail, ambos midieron sus fuerzas para intentar ser la persona que tendría mayor protagonismo en el MetLife Stadium. Y es que sabían que ese sería el evento más visto en la historia del fútbol y un hito en sus carreras. Una pugna que obligó a intervenir al propio Chris Martin para que todo saliese como estaba previsto.Actuación de Shakira durante la ceremonia de clausura del Mundial de fútbolAFPEl vocalista de Coldplay era el encargado de dirigir y crear este espectáculo que mantuvo enganchados a millones de personas en todo el mundo durante la media parte. Sin embargo, no se esperaba que tendría que batallar entre bastidores para que nada se torciese a última hora. “Ninguno quiere irse sintiendo que tuvo un papel secundario”, desveló la fuente al citado medio.El inicio de esta controversia residía en la manera de concebir el espectáculo por parte de ambos artistas. Por un lado, Justin Bieber apostó por un estilo minimalista, similar al que ofreció en Coachella y que le valió las críticas de muchos. “No complicarlo, no correr riesgos innecesarios y, sobre todo, no tener una actuación que se convierta en historia por las razones equivocadas”, añadió el testimonio.Por otro lado, Madonna defendía exactamente lo opuesto: la máxima del más es más. La cantante de Like a Virgin quiso apostar por el impacto visual, buscando elevar la actuación a una escala superior. Por ello, llegaron a sentir que ambas visiones eran incompatibles sobre el escenario, desatando la tensión.“Madonna respeta a Justin y quiere que el show sea un éxito enorme, pero no permitirá que se convierta en 'El Show de Justin'. Si siente que él lleva las cosas hacia un terreno demasiado seguro, no ha sido ni será tímida a la hora de hacer valer su posición”, concluyó la fuente consultada por el Daily Mail.Por ello, tuvieron que encontrar un equilibrio, dirigido por el propio Chris Martin, para que ambos estuviesen contentos y no echasen por tierra todo el trabajo hecho hasta el momento. Pese a todo, lograron que el show saliese adelante según lo planeado, ofreciendo un espectáculo que eclipsó cualquier tensión vivida entre bastidores.
La guerra de egos entre Madonna y Justin Bieber que puso en peligro su actuación en la final del Mundial: “Ninguno quería un papel secundario”
El vocalista de Coldplay, Chris Martin, encargado de dirigir el espectáculo de medio tiempo, tuvo que intervenir para evitar consecuencias mayores











