M+.- La irrupción de un comando de aproximadamente 150 hombres en una comunidad indígena de Guatemala, en la frontera con Honduras, reveló la estrategia del Cártel de Sinaloa de buscar consolidar un nuevo corredor terrestre para el tráfico de cocaína hacia México, ante el endurecimiento de las acciones estadunidenses contra las rutas tradicionales por mar.

El ataque ocurrió el 26 de mayo en San José de las Lágrimas, municipio de Esquipulas, en donde MILENIO observó los estragos de la agresión atribuida al Clan de Los Lorenzana, grupo vinculado al grupo mexicano.

En el lugar, al menos 10 casas que eran habitadas por indígenas guatemaltecos quedaron reducidas a cenizas, y una persona fue asesinada a balazos.

Autoridades de Guatemala consideran que lo ocurrido es consecuencia de una disputa por el control de una emergente ruta estratégica para el tráfico de cocaína que inicia en Colombia y termina en México.

Las relaciones entre el Clan de Los Lorenzana y el cártel mexicano han sido señaladas por el gobierno de Estados Unidos en investigaciones y esquemas de sanciones relacionados con el tráfico internacional de drogas, precisamente por la vía terrestre.