En 2019 la médica pediatra Jimena Le Bellot abrió su cuenta de Instagram sin saber el éxito que ese perfil alcanzaría. Su intención era comunicar sobre salud, pediatría y maternidad. En ese momento, lo que probablemente no imaginó la especialista era que su abuelo Pepe (97) se convertiría en algo así como su community manager.“Disculpe, señorita ¿usted maneja Instagram?”, decía -con mucho respeto- una y otra vez este hombre al cruzarse con alguna madre en la plaza, en la calle o donde viera una potencial seguidora. Y recomendaba: “Hay una cuenta, @soymamaypediatra, que tiene que seguir”.La autora de Criando con amor (Planeta) y Arena no quiere dormir (Destino) contó a Clarín que el trabajo de su abuelo era cada vez más intenso: “Me contaba los ‘me gusta’ y los comentarios, se fijaba qué me comentaban o qué post resultaba mejor o peor”. Y todas las noches, puntualmente a las 23 hs., le preguntaba a su nieta el número de seguidores alcanzados, para ver cómo crecía la cuenta.Como si fuera poco, confeccionaba gráficos con todas las estadísticas del perfil, poniendo especial atención a los temas que más reacciones generaban. Por eso, siete años después y con más de 2 millones de seguidores en su haber, Le Bellot aseguró: “Cuando me preguntan si tengo o tuve community manager yo siempre digo que no, pero en realidad siempre fue y seguirá siendo él”.“La pandilla del abuelo Pepe”Le Bellot y su abuelo siempre mantuvieron un vínculo muy fuerte, donde el amor, el apoyo y la confianza fueron fundamentales. “Mi abuelo es una gran persona, es un hombre que siempre acompaña con mucha observación. Él siempre está, ve qué necesitas y está ahí para para ayudarte cuando lo necesitás”, resumió la médica.La agenda con él siempre fue una fiesta: “Cuando éramos chicos, con mis hermanos y mis primos éramos ‘la pandilla del abuelo Pepe’. Nos llevaba al zoológico, a plazas, al Parque de la Costa y a muchos paseos. En vacaciones de invierno siempre íbamos todos al cine; nos encantaba ir porque nos hacía súper planes y súper paseos, íbamos de acá para allá y nos divertíamos un montón. Él siempre dejándonos muy libres, observándonos y cuidándonos”, rememoró Jimena.Ya de adultos, Pepe también “pudo encontrar su lugar”, resaltó la pediatra. “Siempre muy atento y muy compañero”, supo interpretar otros roles y estar ahí donde lo necesitaban, con mucho tacto, sin entrometerse y adaptándose a los cambios de época. “Es un compañero como de afuera, que observa, que mira. Es un es una persona muy importante en mi vida y también en la de mis hijas”, señaló.La especialista es madre de dos hijas que también disfrutan de Pepe, ahora bisabuelo. “Es un gran bisabuelo, que me sigue y lee mis posteos. Entonces, si yo les doy la teta a los 4 años, me dice que está muy bien, lo mismo si están descalzas. Es muy respetuoso con la crianza y con lo que hago”, destacó.“El mejor abuelo del mundo”Pepe parece inabarcable. Es difícil describir a este abuelo de 97 años que hace videollamadas, se interesa por interactuar en las redes sociales, se enorgullece de su nieta y expandió su amor a una generación más para disfrutar de sus bisnietas.Cuando la cuenta @soymamaypediatra comenzó a crecer, le mandó a Le Bellot un mensaje que ella conserva como un tesoro: “Jimenita: 250 mil es sólo una cifra. Puede ser una referencia estadística, tal vez. Pero cuando pensás que es una cantidad de gente tal que conformaría una gran ciudad de mapadres recibiendo todo el apoyo para criar a sus hijxs con gran amor, muchísimo respeto y saludablemente, la cifra adquiere dimensión descomunal, sobre todo por la gran responsabilidad que conlleva la tarea que has debido realizar. Por eso no sólo te felicito, te doy especiales gracias por apoyar a mapadres a criar 250 mil niñxs felices que mañana serán mejores personas”.En este vínculo de admiración mutua, los halagos no paran. Al hablar de los logros de su nieta pediatra, Pepe expresó: “No nos causó ninguna sorpresa. Jimena fue siempre una chica muy profesional, es su manera de encarar las cosas. Había cierta profesionalidad que nacía naturalmente en ella, que no fue adquirida a través de la instrucción o de otras formas”.La labor de divulgación que la médica hace en redes fue muy celebrada por su abuelo: “Es muy bueno, yo confío en los beneficios de todo esto. Es un adelanto en todo sentido, nos obliga a estar un poco más preparados”. “Responsable, seria, independiente y una gran profesional” son algunas de las características que Pepe decidió resaltar cuando describió a Jimena.“Siempre tuvimos una muy linda relación. Es muy atento y muy compañero”, respondió ella. Acto seguido, resumió: “Es el mejor abuelo del mundo”.