En un contexto económico cada vez más global, muchas empresas encuentran en la internacionalización una vía para consolidarse y ganar competitividad. En España, según datos del ICEX, más de 45.000 empresas exportan de forma regular, de las cuales cerca de 18.200 son catalanas –el 34% del total–, una cifra que evidencia hasta qué punto salir al exterior se ha convertido en una estrategia para crecer y diversificar riesgos.Un ejemplo es FFaiges SL, compañía familiar con más de sesenta años de historia dedicada a la producción y comercialización de aceites, que se ha convertido en un operador global con presencia en más de 70 países. Cerca del 50% de sus ventas se realizan fuera de España, en mercados como Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Japón o China. “Sin la venta internacional, nuestro negocio sería inviable con los volúmenes actuales”, explica Xavier Faiges, gerente de la compañía.La apuesta por el mercado exterior no fue inmediata. Los primeros pasos llegaron en los años ochenta, aunque el salto definitivo se produjo a inicios de los 2000. La decisión responde a una realidad muy concreta: “El mercado nacional se nos quedaba pequeño en términos de margen. Buscamos nuevas oportunidades fuera, con mayor valor añadido”, recuerda.En el primer trimestre de 2026, BBVA ha acompañado a 80.000 empresas en su salida a nuevos mercadosEuropa fue la puerta de entrada natural, por proximidad y conocimiento del mercado. A partir de ahí, la expansión se construyó con el volumen de consumo y la seguridad económica como referencias. “Trabajábamos con datos de consumo y también valorábamos la capacidad de garantizar los cobros. Eso marcaba dónde podíamos entrar”, apunta Faiges. Con los años, la empresa ha ampliado el foco hacia mercados más lejanos, con una estrategia basada en la presencia comercial y el conocimiento directo del territorio.El camino, sin embargo, no ha estado exento de retos. La empresa ha tenido que adaptarse a exigencias muy diversas según el país: normativas, requisitos de calidad, formatos de envasado o incluso preferencias de gusto. “No todos los mercados quieren el mismo perfil de aceite. Hay diferencias culturales que condicionan mucho el producto”, explica. Este proceso de adaptación constante ha obligado a la compañía a invertir en tecnología, control de calidad y flexibilidad productiva.Efecto transformadorA pesar de los retos, la internacionalización ha tenido un efecto transformador dentro de la compañía. “Nos ha ayudado a profesionalizarnos, a mejorar procesos y a aprender de otras formas de trabajar”, señala el gerente. También ha reforzado su estructura financiera y la relación con socios estratégicos, además de abrir la puerta a nuevas oportunidades de negocio que inicialmente no estaban previstas.En este sentido, el gerente de FFaiges subraya la importancia de contar con buenos aliados en cada mercado. “Un 50% del éxito depende de ir bien acompañado. Necesitas gente local que conozca el mercado y te dé apoyo. El otro 50% es el componente humano, la confianza”, afirma.La dimensión financiera también juega un papel relevante en este proceso. La empresa ha encontrado apoyo en entidades como BBVA, que le han facilitado herramientas para operar a escala internacional. “BBVA nos ha ayudado con coberturas, financiación y también con asesoramiento. No solo es un servicio financiero, también impulsan la dinamización comercial”, destaca Faiges. De hecho, solo en el primer trimestre del año, la entidad ha acompañado a más 80.000 pymes y empresas en su salida a nuevos mercados, más de 22.000 de ellas de Catalunya.Desde el punto de vista de las empresas, este acompañamiento se traduce en servicios que facilitan el salto exterior: desde financiación para operaciones de exportación hasta instrumentos como créditos documentarios o avales internacionales, que aportan seguridad en los cobros. También incluye apoyo en la gestión del riesgo de tipo de cambio y análisis de mercados para identificar oportunidades con mayores garantías. Y muy importante, contar con interlocutores en el país de destino. En ese sentido, BBVA es un banco global con presencia en más de 25 países y un equipo especializado.Además, la digitalización ha reducido muchas de las barreras tradicionales. Las plataformas digitales permiten gestionar pagos internacionales, operar en diversas divisas o acceder a datos de mercado con mayor agilidad. En este entorno, el uso de herramientas de análisis avanzado e inteligencia artificial facilita la toma de decisiones y ayuda a las empresas a anticipar riesgos.Con el tiempo, lo que en un inicio fue una apuesta se ha convertido en una necesidad estratégica. “No salir implica perder capacidad de crecimiento. El mercado global es una oportunidad que no se puede ignorar”, concluye Faiges.La IA ayuda a las pymes a captar clientes internacionalesLas pymes españolas cuentan con una nueva herramienta para salir al exterior. BBVA ha lanzado, junto con Oftex, un servicio basado en inteligencia artificial que permite identificar clientes internacionales y concertar reuniones comerciales de forma automatizada.La solución, desarrollada por SalesbyOftex, ofrece a las empresas un agente digital de ventas que trabaja las 24 horas para localizar compradores en el extranjero, contactar con ellos y generar oportunidades reales de negocio, de modo que las pymes puedan centrar sus esfuerzos en cerrar operaciones.El servicio incluye una prueba gratuita para clientes de BBVA, con acceso a contactos con 20 empresas internacionales y hasta 100 llamadas comerciales. Además, incorpora herramientas sin coste como un test de autodiagnóstico exportador y un selector de mercados que recomienda países según el producto. La propuesta se completa con servicios opcionales como la externalización comercial –con gestión de contactos y apoyo en ferias– y consultoría especializada en comercio exterior con condiciones preferentes.