Carles Ruipérez Tirado | Nueva YorkEnviado especial 21/07/2026 06:00 Actualizado a 21/07/2026 09:58 Nunca ha entrenado en Primera, ni mucho menos en la Champions. No era mediático como Luis Aragonés, ni como Vicente del Bosque o Luis Enrique –ni siquiera como Lopetegui–. Pero es campeón del mundo. De hecho, Luis de la Fuente (Haro, 1961) ya es campeón de todo con la selección española con la que suma 38 partidos invicto.El 8 de diciembre del 2022, un día antes de los cuartos de final de Qatar y 48 horas después de la eliminación de España en el Mundial, la RFEF anunciaba el cambio en el banquillo. El comunicado de su nombramiento era más largo (dos párrafos más) que el escrito que ponía fin a la etapa de su antecesor, Luis Enrique. Esas cosas buscan resaltar mucho al que llega aunque sea menos contrastado.Los puntos fuertesLa titularidad de Unai Simón y el constante acierto en sus cambios son dos aspectos que le encumbranPero en aquel momento pocos contaban con que De la Fuente es un maestro de las finales. No han pasado ni cuatro años y el seleccionador puede presumir –no lo hará– de ser el único de la historia en haber llevado a la absoluta a levantar tres títulos: Nations League del 2023, Eurocopa del 2024 y Mundial del 2026. Ha sido un upgrade inesperado.“Firmaría llegar cada año a una final y perderlas todas”, dijo el pasado viernes en la rueda de prensa previa al gran partido frente a Argentina. Pero lo cierto es que alcanza y gana muchas, algo que ya había demostrado en las categorías inferiores de España con el Europeo sub-19 del 2015, el oro en los Juegos Mediterráneos del 2018 con la sub-18 y la Eurocopa sub-21 del 2019.De la Fuente solo ha perdido dos de las ocho finales que ha disputado y fueron en la prórroga en los Juegos Olímpicos de Tokio (frente a Brasil, 2-1) y en los penaltis en la Nations League del 2025 (ante Portugal, 2-2).La charla previa a la final“Señores, tenemos una cita con la historia, ¿vamos a llegar los primeros?”, fue su última arengaQuizás en eso también tendría que haber pensado Marc Cucurella cuando prometió tatuarse la cara del seleccionador en caso de victoria final. “Ha cometido un error. Les he dicho: ‘Os equivocasteis’”, reveló ante la prensa y bromeó: “Pero no soy tan feo”.Antes del encuentro, esa experiencia le permitió saber tocar la fibra exacta en su charla con los jugadores. “Señores, tenemos una cita con la historia, ¿vamos a llegar los primeros?”, fue su última arenga antes de saltar al césped.Muchos le señalan como el verdadero artífice del triunfo de la selección por su pericia táctica y su cohesión de grupo. Entre sus grandes decisiones de este último mes y medio está, pese a todo el ruido, mantener en la titularidad a Unai Simón por delante del portero del Barça campeón de Liga (Joan Garcia) y del meta del Arsenal campeón de la Premier (Raya). Apostó por hacer prevalecer los galones de uno de los capitanes del grupo. Y el resultado ha sido extraordinario. En el Mundial más largo (8 encuentros) Simón ha acabado con solo un gol encajado. Lo que es el mejor balance de un portero superando a Casillas (2010), Buffon (2006) y Barthez (1998). Los tres habían sido campeones con dos tantos recibidos.Conocimiento exhaustivoOcho de los 17 jugadores de la final ya fueron titulares con él en la final de los Juegos de TokioOtro de sus puntos fuertes ha sido su constante acierto a la hora de leer los partidos con cambios que han sido trascendentes. Y eso que empezó contra Cabo Verde realizando las sustituciones muy tarde a pesar de que se veía que el equipo estaba atascado. Para el segundo partido, Porro en el lateral, Olmo en la mediapunta y Baena en el extremo izquierdo ya fueron titulares y han brillado muchísimo. Pero después vinieron las dos apariciones de Mikel Merino contra Portugal (asistencia de Ferran saliendo también de refresco) y Bélgica (donde Nico Williams ejerció de revulsivo). Para acabar con la entrada de Ferran Torres en la final que terminó siendo el héroe que dio el éxito.Hay otro detalle que no debe pasar inadvertido de la destreza del técnico riojano. En la prórroga de la final, en el minuto 99, con 0-0 en el marcador, retira a Rodri, MVP, y Laporte para hacer entrar a Zubimendi y Eric Garcia. ¿Qué pasa? Que para ambos eran ¡sus primeros minutos! A De la Fuente no le tembló el pulso. Lo vio claro. Porque lo creyó necesario y porque conoce perfectamente a los dos que ingresaban.El futuroEl técnico riojano no tiene prisa por renovar su contrato y ya piensa en los partidos de septiembre: “Soy un privilegiado”Ellos y otros seis futbolistas que tuvieron minutos en Nueva York fueron titulares a sus órdenes en la final de los Juegos de Tokio el 7 de agosto del 2021. Entonces fueron plata, hoy todos son campeones del mundo. Sin esa trayectoria anterior, donde ya trabajó con los actuales internacionales, no se entendería esta era tan gloriosa. “Hoy no hubiéramos conseguido nada sin ese recorrido anterior y el conocimiento que tenemos de los jugadores y de la materia prima”, da valor a su bagaje previo.La selección española ha ganado a las dos últimas campeonas del mundo, Francia y Argentina. Todo apunta a que ambos combinados ahora vivirán un relevo en los banquillos, con las despedidas de Deschamps –segura– y de Scaloni –insinuada–. Volverán a empezar de cero mientras España apuesta por la estabilidad del proyecto y ya tiene el método bien interiorizado.“Probablemente sea el mejor técnico de la historia, que esté todo lo que él quiera”, decía eufórico Rafael Louzán, presidente de la Federación. El técnico llamaba a la calma. “Yo estoy donde quiero, somos unos privilegiados. No tengo prisas”, dijo el seleccionador sobre una renovación. De la Fuente (casi) siempre gana.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour