Praga, Salamanca o Brujas suelen ser de las primeras que vienen a la cabeza al pensar en ciudades Patrimonio de la Humanidad, pero la lista es mucho más larga. Y lo mejor es que en ella todavía quedan destinos capaces de sorprender. En algunos casos, puede que incluso cueste situarlas en el mapa, pero una vez allí es fácil entender por qué forman parte de ese club tan exclusivo.Alrededor de 300 conjuntos urbanos o ciudades históricas están hoy dentro de la lista, pero para ir poco a poco, estas cinco ciudades pueden ser una buena introducción.MateraEn el sur de Italia, en la región de Basilicata, Matera enamora ya desde lejos. Basta asomarse a sus famosos Sassi para entender que no es una ciudad cualquiera, sino un paisaje urbano excavado en la roca, modelado durante siglos y con una fuerza visual difícil de comparar.La UNESCO la incluyó en 1993 por el valor excepcional de esos barrios históricos y del parque de iglesias rupestres que los rodea. Lo más llamativo es esa continuidad entre naturaleza y arquitectura, con cuevas, escaleras, terrazas y viviendas integradas en la ladera. Algo diferente al resto de ciudades y que merece ser visitado.BaezaEn esta localidad de la provincia de Jaén reina la armonía y la belleza. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 2003, junto a Úbeda (situada a muy pocos kilómetros), dentro del conjunto renacentista monumental que la UNESCO reconoció por su valor excepcional. En su caso, lo más destacado es cómo el Renacimiento italiano fue reinterpretado aquí con personalidad propia y dejó un casco histórico elegante y proporcionado.Una parada imprescindible es su catedral, construida en origen en estilo gótico, pero hoy visiblemente renacentista tras la gran reforma que sufrió en el siglo XVI. En la misma plaza se encuentran las Casas Consistoriales Altas, el Seminario de San Felipe Neri y en el centro, como gran protagonista, la Fuente de Santa María, uno de los grandes iconos de la ciudad.TarragonaTarragona suena a mar y a verano, pero tiene un as bajo la manga que nunca ha escondido, pero sigue siendo poco conocido: su historia romana. Las huellas de su pasado romano siguen siendo muy visibles, tanto que se aprecian totalmente integradas en la ciudad y en su día a día.La UNESCO reconoció en el año 2000 el conjunto arqueológico de Tarraco, la primera y más antigua fundación romana de la península ibérica y un centro clave de la Hispania romana. Entre lo más destacado están el anfiteatro frente al mar, las murallas, el circo y el foro. Un buen comienzo para empezar a conocer esta ciudad que tiene todavía alguna sorpresa más.VicenzaEstar entre Verona y Venecia puede ser una suerte o jugar en tu contra ya que puedes quedar eclipsada por la fama de tus vecinas, tal y como le ocurre a esta ciudad del norte de Italia, una de las más elegantes del Véneto. Además, es mucho más tranquila, lo que juega a su favor cuando no se quieren sitios masificados o colas para visitar su patrimonio.Es Patrimonio de la Humanidad desde 1994, aunque la declaración se amplió en 1996 para incluir también varias villas palladianas de la región. Lo que la hace especial es, sobre todo, la huella de Andrea Palladio, decisiva en la imagen de la ciudad y en la historia de la arquitectura occidental. Sus palacios, plazas y edificios públicos convierten el paseo en una lección de arquitectura y armonía.GrazLa segunda ciudad de Austria está situada en el sureste y no muy arriba en la lista de sus puntos más turísticos. Tiene un tamaño amable y un casco histórico que se recorre muy bien a pie, lo que facilita mucho el poder conocer cada rincón.Su centro histórico fue inscrito por la UNESCO en 1999 y más tarde la declaración se amplió con el palacio de Eggenberg, una de las visitas más recomendadas tanto por la belleza del lugar como por la rica historia que esconde. La organización destaca precisamente ese valor de cruce cultural y la combinación armónica de estilos arquitectónicos desde la Edad Media hasta el presente. Y es que Graz no ha dejado de ampliar su patrimonio y sus iconos. Muestra de ello son la Murinsel, una singular estructura flotante de acero y puente sobre el río Mur, diseñada por Vito Acconci en 2003, o el Kunsthaus, el museo de Arte Contemporáneo de la ciudad.
Ciudades Patrimonio de la Humanidad que siguen siendo una sorpresa, aunque ya creas conocerlas todas
Llevar el sello de Patrimonio de la Humanidad es una apuesta segura, por lo que ampliar la lista de ciudades visitadas es una buena misión para esta nueva temporada.








