Después de meses de negociaciones con la banca, la cooperativa Grup Unió ha cerrado un acuerdo que le permite mirar hacia adelante con la seguridad de mantener su presencia en el sector del vino, el aceite y los frutos secos.La histórica cooperativa, nacida en Reus el año 1942, ha firmado un plan de reestructuración que aplaza el retorno de 37 millones de euros de pasivo a distintas entidades financieras: Caixabank (20%) Banco Santander (20%), Cajamar (14%), BBVA (10,5%) ICF (6%), Caja Rural de Teruel (5%) y una decena de entidades más. Del total, 24 millones corresponden a préstamos a largo plazo y el resto a líneas de circulante.La sociedad espera más del 75% de adhesiones en el plan que permite devolver la deuda hasta el 2034En términos generales, el plan contempla una carencia en el 2027 y siete años de espera hasta el 2034. No hay quitas, excepto los intereses moratorios por valor de 600.000 euros que quedan al margen de los 36,9 millones de pasivo. La reestructuración afecta a distintas sociedades del grupo cooperativo, como Unió Nuts, Unió Fruits, Unió Origen o Unió Divisió Agraria (con un calendario de pagos distinto).El pasado viernes el plan de reestructuración se elevó a público y esta semana, la cooperativa está recabando adhesiones. Tiene de plazo hasta el viernes, día 24, para convencer a la banca. Entonces celebrará una asamblea de socios para refrendar el plan. Un total de 15.000 familias están vinculadas a este negocio agrario.“Es un plan consensual. Esperamos un gran apoyo con adhesiones que superen la representación de más del 75% del pasivo”, confía Xavier Roldán, director general de la cooperativa de segundo grado, que agrupa más de un centenar de cooperativas de Catalunya, Valencia y Aragón. Una vez recabadas las adhesiones se procederá a la homologación judicial ante el juzgado mercantil 1 de Tarragona.“Esperamos reconducir la situación después de sufrir los efectos de la sequía, especialmente en el negocio de la almendra”, comenta Roldán, que relevó a David Miralles el pasado noviembre al levantar dudas sobre su gestión. Este año, la cooperativa espera incrementar ligeramente la facturación hasta los 100 millones de euros y reducir las pérdidas: “pronto haremos las paces”, asegura el nuevo director.Grup Unió ha contado con el asesoramiento de Roca Junyent, concretamente del abogado Josep Pujolràs, mientras que la banca ha sido representada por IpseLaw (Javier Royo) y el experto en la reestructuración ha sido la firma Álvarez&Marsal (Victor Pedrosa). Además, el proceso ha contado con el acompañamiento del departamento de Agricultura de la Generalitat.Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis