No hubo Casa Rosada, ni balcones desbordados, ni feriado nacional. El regreso de la Selección Argentina al país tras la dura derrota frente a España en la final del Mundial 2026 estuvo marcado por la tristeza y la intimidad. Javier Milei confirmó que la decisión de cancelar cualquier tipo de celebración masiva salió exclusivamente del plantel. Aunque el Gobierno tenía preparada una batería de opciones para homenajear a los subcampeones, el dolor deportivo pesó más y el propio Presidente salió a pedir públicamente que se respete el bajón anímico de los jugadores. El jefe de Estado reveló que el Ejecutivo tenía todo listo para armar una fiesta a la altura de las circunstancias, en coordinación con la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires. “A los jugadores se les dio la opción de seis distintos festejos. Frente a la tristeza que les ha causado no ganar el partido final decidieron no hacer nada", indicó Milei en diálogo con LN+. Lejos de su habitual tono confrontativo, el líder libertario bajó un mensaje de empatía para el grupo y pidió comprensión: “Respetemos la decisión que hayan tomado. También es duro saber que uno estuvo a un paso y no lo logró. Es una situación de un dolor enorme”.