NoticiaEl experto en seguridad Andrés Nieto analizó las cifras expuestas por el presidente durante la instalación del Congreso. Andrés Nieto analizó la metodología utilizada para calcular las tasas de hurto y homicidio. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 20.07.2026 21:46 Actualizado: 20.07.2026 21:46

El análisis de las afirmaciones hechas por el presidente Gustavo Petro durante su discurso ante el Congreso de la República requiere, según el director del Observatorio de seguridad Universidad Central, Andrés Nieto, al menos cuatro precisiones técnicas relacionadas con la forma como se contabilizan y comparan los delitos en Colombia.La primera tiene que ver con las cifras de hurto. Nieto explicó que, al parecer, para obtener el resultado presentado por el mandatario se sumaron todas las modalidades registradas oficialmente: hurto de automotores —vehículos y motocicletas—, a residencias, establecimientos comerciales y personas, categoría que incluye el robo de celulares y bicicletas. También se habrían tenido en cuenta los hurtos a entidades bancarias, la piratería terrestre y el abigeato.Estas cifras corresponden al número de noticias criminales, es decir, a denuncias formalmente presentadas ante la Policía Nacional o la Fiscalía General de la Nación. Al calcular ese total en una tasa por cada 100.000 habitantes, el año 2025 registra 728 casos, la cifra más baja desde 2017, sin incluir los años afectados por las restricciones de la pandemia.La segunda precisión está relacionada con el periodo utilizado para realizar la comparación. Nieto señaló que no quedó claro si el presidente se refería a una reducción frente a 2006 o frente a 2016. Sin embargo, sostuvo que, desde el punto de vista técnico, las comparaciones directas deberían comenzar en 2017.Esto se debe a que fue en ese año cuando se consolidó la unificación de las bases de datos de la Policía y la Fiscalía. Aunque el proceso comenzó en 2016, solo a partir de 2017 se contó con trazabilidad y con una integración completa de la información oficial.Antes de esa unificación, cada entidad manejaba su propio sistema de información y los registros no necesariamente se computaban de manera conjunta. Por esa razón, comparar las cifras anteriores con las posteriores a 2017 podría generar distorsiones.Tomando como punto de partida ese año, Nieto indicó que efectivamente la tasa de hurtos registrada en 2025 es una de las más bajas del periodo analizado.La tercera claridad está relacionada con 2020, año en el que se reportó una tasa inferior, de 586 casos por cada 100.000 habitantes. No obstante, el experto explicó que generalmente los años 2020 y 2021 no son incluidos en este tipo de comparaciones, debido a que estuvieron marcados por la pandemia de covid-19 y por las restricciones a la movilidad.Esas medidas modificaron las dinámicas sociales y también el comportamiento de la criminalidad, especialmente el de los hurtos, por lo que no se consideran años comparables con periodos de normalidad.La cuarta precisión es que, en términos estrictamente estadísticos, el presidente tiene razón al señalar que las tasas de hurto de 2017 y 2025 se encuentran entre las más bajas de las últimas administraciones. El primero corresponde a la segunda mitad del gobierno de Juan Manuel Santos, después de la firma del acuerdo de paz, mientras que el segundo se produjo durante la administración de Gustavo Petro.Nieto destacó, sin embargo, que los primeros años de los gobiernos de Iván Duque y Gustavo Petro presentaron las tasas más elevadas del periodo. En el primer año de Duque se registraron 944 hurtos por cada 100.000 habitantes, mientras que en el primer año de Petro la cifra llegó a 1.007 casos por cada 100.000 habitantes.Frente a los homicidios, el experto señaló que aparentemente se utilizó un cálculo centrado en los llamados homicidios sociales. En esa medición no se incluirían los asesinatos relacionados con sicariato ni las muertes ocurridas durante enfrentamientos con grupos armados al margen de la ley.Al excluir esas modalidades y analizar únicamente los homicidios considerados sociales, también se obtiene una de las tasas más bajas. No obstante, Nieto advirtió que llegar a esa conclusión exige una revisión detallada de las categorías y de la metodología utilizada.“Todo esto lleva a concluir que tiene razón, solo que llegar a esas precisiones técnicas requiere una filigrana de mucho detalle”, explicó el experto.El comportamiento de las cifras permite, además, plantear otra conclusión. Administraciones como las de Bogotá y Medellín han asegurado que sus estrategias locales permitieron disminuir las diferentes modalidades de hurto. Sin embargo, si la reducción se produjo de manera generalizada en el país, no podría atribuirse exclusivamente a las políticas aplicadas por determinadas ciudades.De acuerdo con Nieto, el contraste nacional indicaría que la disminución no es un logro particular de Bogotá, Medellín u otra capital, sino una tendencia registrada en el conjunto del país. “Eso quiere decir que no son logros particulares de esas ciudades, sino que todo el país ha tenido una disminución de manera generalizada. El resultado no estaría siendo producido por las estrategias locales”, concluyó.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.