Desde el jueves pasado la zona centro-sur del país enfrenta fuertes lluvias, lo que el fin de semana se extendió a las regiones de Coquimbo y Atacama. Si bien el actual sistema frontal todavía se mantiene en pleno desarrollo, han seguido los balances de los daños y las pérdidas productivas que este fenómeno climático está provocado. De acuerdo a un catastro realizado por la consultora Colliers, con datos a este lunes 20 de julio, los daños en el sector agrícola, en viviendas y en obras públicas (OOPP), alcanzan ya los US$400 millones. La cifra duplica los US$200 millones estimados el domingo. Este análisis considera las superficies sembradas con trigo, avena y cebada, las que se han visto afectadas entre Atacama y Biobío por inundaciones prolongadas. En el desglose, el reporte menciona que, en Atacama y Coquimbo, en comunas como Huasco, Alto del Carmen, Combarbalá, Monte Patria e Illapel se ha registrado daño a infraestructura de riego (equipos de riego, casetas, instalación eléctrica, tranques, canales) por crecidas y desbordes de ríos y esteros, y por activaciones de quebradas. Además precisa que entre Atacama y Biobío se ha observado en diversas comunas voladuras de techos en invernaderos y galpones en que se guardaba forraje para animales, producto de ráfagas de viento de hasta más de 100 km/hora en zonas como Pichilemu. Rodrigo Gil, gerente del Área de Campos de Colliers, detalla que “en cuanto a daños en especies frutales, este es más acotado y no son relevantes por estar la mayoría de las especies en receso invernal. Sin embargo, en cultivos de invierno como cítricos y paltos, hemos catastrado algunos daños producto de las fuertes ráfagas de viento que han provocado caída de frutos en proceso de maduración en sectores más costeros de la Región de Valparaíso y O’Higgins”.“Esto irá cambiando día a día”, afirmó el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker. Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) también realizó un primer balance de las pérdidas que está ocasionando este frente de mal tiempo en su sector. De acuerdo a sus cálculos, el comercio minorista en las 31 comunas más afectadas por la emergencia acumula pérdidas superiores a US$ 14,3 millones en un escenario prudente, las que podrían acercarse a US$ 19 millones si es que las malas condiciones climáticas aumentan su intensidad. “Estas estimaciones consideran también que el evento coincidió parcialmente con un fin de semana, período en que el comercio minorista registra habitualmente un mayor nivel de actividad”, sostuvo. La mayor parte del impacto se concentra en la región de Coquimbo, donde las pérdidas se estiman entre US$ 9,9 millones y US$ 12,1 millones. Le siguen las regiones de Valparaíso, Biobío, Atacama y La Araucanía. A nivel comunal, destacan Coquimbo, La Serena y Ovalle, que combinan una alta exposición al evento, con una importante base comercial.Según su análisis, la pérdida total para el comercio minorista a nivel nacional podría situarse entre US$20 y US$ 25 millones al cuarto día de la emergencia. Dado que el evento aún se mantiene en desarrollo y persisten afectaciones en distintas zonas del país, es esperable que el daño económico final sea superior a esta estimación preliminar.Coquimbo, 18 de julio de 2026.