El evento meteorológico extremo con intensas lluvias que afecta a buena parte del país, mantiene en alerta máxima desde la Región de Atacama hasta la de Los Lagos. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha emitido su alarma más elevada por precipitaciones para las regiones de Coquimbo, Valparaíso y la Metropolitana. La emergencia ya ha provocado cortes de suministro eléctrico masivos, evacuaciones preventivas, daños en infraestructura y víctimas fatales.A nivel productivo, el fenómeno ha generado cuantiosos perjuicios a la agricultura. Según Rodrigo Gil, gerente del área de Campos Agrícolas de Colliers, “hoy día la afectación total supera los US$200 millones, según nuestra última estimación”.Gil explicó que si el sistema frontal se mantiene con la misma fuerza que tuvo en sus primeros días (especialmente si se repiten lluvias intensas entre lunes y martes), “los daños actuales se podrían duplicar fácilmente”.En la zona sur, específicamente en el Biobío, se concentra la mayor proporción de estragos, un efecto directo dado que esta área posee la mayor superficie de siembra. Por su parte, la zona norte -que incluye sectores como Huasco, Alto del Carmen e Illapel- sufrió un impacto agravado por la menor preparación frente a estas lluvias. En estas localidades, la activación de quebradas y la crecida abrupta de los ríos inundaron los sembradíos. A esto se suma la situación del sector ganadero en Illapel, donde las ráfagas de viento volaron los techos de los galpones, arruinando el alimento almacenado, dejando al ganado caprino sin su sustento vital, sostuvo Gil.Paltos afectados por sistema frontal. Por su parte, en la zona centro, que comprende desde Coquimbo hasta la Región de O’Higgins, el principal adversario no fue el agua, sino el viento. Las fuertes corrientes de aire provocaron una “brutal caída” de la fruta directamente desde los árboles, golpeando fuertemente a cultivos de gran importancia económica, como los paltos.A nivel transversal, el fenómeno climático dejó una grave afectación en la infraestructura agrícola. Gil destacó severos daños en los sistemas de riego, particularmente en las instalaciones eléctricas de los pozos ubicados en las cercanías de los ríos, así como la destrucción generalizada de los plásticos de los invernaderos, que no lograron resistir la intensidad de los vientos.ProyecciónEl presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker detalló que los mayores daños se produjeron en las comunas rurales de Coquimbo y Valparaíso (destacando sectores como La Ligua, Cabildo y Petorca).También confirmó problemas severos en equipos de riego, casetas y tranques que se saturaron al no estar diseñados para recibir concentraciones de agua tan extremas. El evento, según Walker, ha afectado fuertemente a la agricultura familiar campesina, especialmente en la región de Ñuble, lo cual calificó como la parte “más complicada” del frente de mal tiempo.También advirtió que Chile se ha ido estancando y retrocediendo (bajó de 1,3 millones a 900 mil hectáreas regadas), mientras que competidores directos como Perú, han invertido fuertemente (US$24 mil millones) para proyectarse a 2,6 millones de hectáreas de riego.Walker sostuvo que si bien el frente actual golpea principalmente a la infraestructura y la cosecha de invierno, donde destacan cítricos y paltas, la verdadera amenaza para la exportación frutícola viene en los próximos meses.Cítricos afectados por el sistema frontal. LA CUARTA
Lluvias provocan millonarios daños a la agricultura: paltos y cítricos serían los más afectados - La Tercera
Según Rodrigo Gil, gerente del área de Campos Agrícolas de Colliers, “hoy día la afectación total supera los US$200 millones, según nuestra última estimación”. Pero pese a los severos estragos en infraestructura y ciertos cultivos, algunos gremios realzan como un factor positivo estas precipitaciones, debido al alivio que constituye frente a una prolongada sequía.















